¡En defensa de los puestos de trabajo! ¡Basta ya de precariedad!

La lucha contra la precariedad laboral ha estallado literalmente de la mano del sector más explotado de los entre 700.000 y 900.000 trabajadores interinos de la administración pública en todo el Estado. 

Una labor de décadas para precarizar el empleo en la administración pública

Desde finales de los años 90 del siglo pasado las administraciones del Estado, autonómicas y locales han estado haciendo ininterrumpidamente un uso abusivo de los contratos temporales para cubrir puestos permanentes en la Administración pública. Tanto es así que hasta la Unión Europea ha reconocido que los distintos gobiernos nacionales y autonómicos “vienen realizando durante años contratos en fraude de ley al encadenar nombramientos, contratos o  relaciones laborales de duración determinada para cubrir necesidades que realmente son de carácter estructural y permanente incumpliendo lo establecido en las cláusulas 4 y 5 de la Directiva 1999/70/CE sobre el trabajo de duración determinada”. Por esta razón la UE multó con 100 millones de euros al Gobierno por incumplimiento de una normativa comunitaria que impide una temporalidad superior al 8%.

Pero no se convocaron en su momento las plazas, tal y como lo exigía la ley,  provocando que entre 700.000 y 900.000 empleados de todas las administraciones públicas, estatales, autonómicas y locales se encuentren en fraude de ley y tengan derecho a reclamar el continuar en sus puestos de trabajo con todos los derechos que les correspondan.

El “acuerdo para la mejora del empleo público” es un ERE encubierto

El 29 de marzo de 2017, ante  esta  situación,  el gobierno firmó con UGT, CCOO y el CSIF el mal llamado “Acuerdo para la mejora del empleo público”. Dicho Acuerdo supone que se convocan todas las plazas en fraude de ley de más de tres años. Es una ley de punto y final que pretende poner el contador a cero sin asumir responsabilidades ni costear ninguna reparación por un comportamiento injusto y abusivo. Es un ERE encubierto ya que sustituye a trabajadores con experiencia por otros nuevos a los que no se tendría que pagar antigüedad. No genera empleo y mucho menos empleo adicional, no recupera el empleo perdido con los recortes durante la crisis, ni se convocan siquiera todas las plazas presupuestadas y desde luego no facilita siquiera la consolidación de los actuales puestos de trabajo.

Los sindicatos defienden la ley y afirman que es imposible cambiarla, que solo se puede entrar a formar parte de la Administración pública aprobando  una oposición que garantice la igualdad de mérito, capacidad y publicidad. Pero esto es profundamente injusto para todos esos trabajadores que se han presentado y aprobado oposiciones en multitud de ocasiones y que llevan años o décadas desarrollando su trabajo en una situación de precariedad extrema. Ahora directamente, se exponen a perderlo todo y que incluso en el mejor de los casos, aprobando de nuevo una oposición, no tengan reconocida la antigüedad de todo el tiempo ya trabajado.

A buenas horas se acuerdan de la Ley los partidos que desde los diferentes gobiernos centrales y autonómicos han provocado esta situación. El PP, PSOE en Andalucía el PNV de los casos De Miguel y la antigua CIU de los Pujol han privatizado una buena parte de la sanidad, la educación, la limpieza, Correos, ferrocarriles etc. salen ahora en “defensa de lo público”. Se acuerdan de los valores de igualdad, capacidad y publicidad únicamente cuando se trata de utilizar demagógicamente estas palabras para  machacar los derechos de la clase trabajadora. Si tanto aman el sector público y estos valores, que reviertan las privatizaciones, que hagan fijos a los actuales interinos y amplíen la plantilla de la Administración convocando  oposiciones transparentes que superen los recortes de plantilla ejecutados la última década.

El “acuerdazo” firmado por las direcciones sindicales de UGT, CCOO Y CSIF  tiene como objetivo simplemente bajar la temporalidad del más del 20% actual hasta el 8% en tres años  para evitar  la multa que Europa impondrá de continuar con esta proliferación de contratos en fraude de ley (en algunas administraciones como la de Aragón la temporalidad llega al 50% -  de 10.000 empleados, la mitad son precarios -  y en Euskadi con el PNV  es del 40% -  el doble que la media estatal - ).

Esta actitud nefasta de las direcciones sindicales ha provocado la autoorganización de los interinos al margen de los sindicatos creando la Plataforma de Interinos Temporales y Estatutarios Eventuales PI integrada por 26 organizaciones.

Abajo el Acuerdazo: “Primero soluciones, luego oposiciones”

La anunciada convocatoria masiva de plazas en oposición es todo un reconocimiento de culpabilidad por parte del Estado y la mayoría de las administraciones públicas. Durante décadas han utilizado de forma abusiva y sistemática este tipo de contratos atropellando los derechos laborales  de los trabajadores y trabajadoras interinos.

En 2012 un trabajador de la sanidad de Cádiz con 14 años de antigüedad y con una concatenación de contratos firmados en el hospital donde trabajaba, ganó un juicio siendo reconocido como indefinido al haber trabajado más de 3 años seguidos para la Administración pública.

La sentencia del Tribunal Europeo conocida como el “Caso Mascolo” abrió una vía judicial  para reclamar que se respeten los puestos de trabajo de los interinos. Hoy hay médicos que firman contratos laborales cada 3 meses y enfermeras que renuevan su compromiso cada semana e incluso policías locales tienen contratos temporales y que decir de las limpiadoras, albañiles, fontaneros, jardineros etc.

Los interinos afectados reclaman que antes de las oposiciones se debe dar una salida a esta situación que afecta a miles de interinos, muchos ya mayores con grandes dificultades de recolocación o de rehacer sus vidas en caso de cese. Denuncian que se trata de una falsa oferta de creación de empleo puesto que los puestos de trabajo ya existen y hay trabajadores en ellos. No se crea empleo, se cambian personas con derechos de antigüedad y derecho a permanecer en la plaza que ocupan por otras personas que resultarían más baratas para la Administración a costa de los primeros.  La solución no es reducir la temporalidad despidiendo interinos sino transformar los contratos temporales en fijos. No sobra personal. Por el contrario falta y mucho. Hay que consolidar los interinos y temporales y crear nuevos puestos de trabajo en escuelas, hospitales, dependencias, bomberos, forestales, juzgados etc.

Los interinos exigen que se reconozcan los derechos de los interinos por encima de la ocupación de plazas mediante una oposición que arruinaría  la vida de las trabajadoras y trabajadores tratados como objetos de usar y tirar.  La solución pasa por consolidar a los interinos que ocupan plazas en fraude de ley desde hace 10, 20 o 25 años y sacar plazas nuevas que se necesitan para mejorar los servicios, tras años de recortes en sanidad, educación etc. Se reclama un concurso de méritos basado en el cómputo de la antigüedad como único criterio de valoración.

Los interinos se auto organizan para defender sus puestos de trabajo

La Plataforma de Interinos exige al Gobierno que adapte la legislación de empleo público a la Directiva Comunitaria 1999/70/UE. El límite para adaptarla terminó en el año 2001 y 17 años después no se ha hecho nada.  En estos momentos hay al menos 700.000 personas amenazadas con ir al paro con una media de 18 años de servicio. O aprueban las oposiciones o luchan para defender sus puestos de trabajo.

En la lucha individual por aprobar una oposición los interinos tienen todas las de perder, al tener que compaginar sus trabajos con el estudio y la preparación de las pruebas. Sobra decir que esta situación se agrava en el caso de las interinas, no sólo expuestas a esta situación sino también a lar cargas familiares y domésticas que afectan a la mayoría de las mujeres trabajadoras. La única salida es la acción colectiva. Unirse y organizarse para luchar.

Frente a la posición de los sindicatos que, en lugar de ponerse al frente de los trabajadores,  se convierten en voceros de los gobiernos de turno que son la patronal del sector público,  no es extraño que los interinos se auto organicen. No les queda otro camino que dar la batalla en la calle. Así han surgido en todo el Estado multitud de plataformas de interinos que organizan concentraciones, manifestaciones y huelgas que están estallando en un sector u otro y en una comunidad tras otra. Los maestros andaluces, los interinos en Aragón, los trabajadores del Ayuntamiento de Gasteiz están en lucha marcando el camino al resto y al mismo tiempo están dando la batalla en el terreno legal reclamando unos derechos que son justos y que les corresponden.

La plataforma de interinos de Euskadi exige que ante la temporalidad que se ha mantenido durante décadas en fraude de ley  se tenga en cuenta la excepcionalidad y se les garantice el puesto de trabajo mediante un concurso de méritos. Se pide que se paralicen las Ofertas  Públicas de Empleo y las convocatorias que afecten a personal empleado público, ya sea funcionario, interino, laboral temporal o estatutario eventual/temporal en fraude de ley por duración excesiva de sus contratos hasta que se regularice su situación laboral.  Que se reconozca que todos los empleados con más de 24 meses de contrato dentro de un período  de 30 se reconozca el reconocimiento de oficio tal y como ocurre con el personal indefinido no fijo.

Es necesario unificar las luchas de todos los interinos

Las direcciones sindicales además de firmar con Montoro, están sembrando prejuicios: Dicen que la única forma de conseguir una plaza fija en la administración pública es mediante una oposición y que es imposible cambiar la Ley. Y se lo dicen a unos trabajadores que llevan décadas ocupando la misma plaza. Igualmente defienden cosas como que “Si nos unimos (con diferentes sectores y administraciones) invisibilizamos nuestras reivindicaciones”. Se trata de una estrategia que fragmenta, divide y debilita al colectivo de interinos que representa una poderosísima fuerza si se convierte en un ariete contra la precariedad laboral que impera en el sector público y que tendrá repercusiones  en el sector privado donde a través de ETTs, contratas y subcontratas y al amparo de las Reformas laborales han precarizado el desempleo hasta niveles inauditos.

La precariedad laboral es un auténtico cáncer para toda la clase trabajadora, para las mujeres, la juventud y para las pensiones públicas. Un cáncer que corroe el empleo fijo y con derechos: las subcontratas, las ETTs, los falsos autónomos, los eventuales en fraude de ley, colectivos que crean una extraordinaria riqueza y que sin embargo han caído en la pobreza drenando miles de millones hacia la burguesía, la banca y el gran capital mientras la mayoría lucha cada día por la supervivencia.

Izquierda Revolucionaria y el Sindicato de Estudiantes con los interinos en lucha

¡Basta ya de precariedad!

Esta lucha tiene sobre todo rostro de mujer, por ello son ellas las que inundan las calles. Pero toda la clase trabajadora estamos afectados, por eso la lucha de los interinos e interinas de las distintas Administraciones Públicas es una lucha de toda la clase trabajadora y en particular de la juventud. Y en esta batalla cuentan con el apoyo del Sindicato de Estudiantes y de Izquierda Revolucionaria.

Próximas movilizaciones

Manifestaciones el 17 de mayo en todas las capitales de CCAA

Manifestación el 2 de junio en Madrid

Huelga indefinida a partir del 4 de Junio en las administraciones publicas.


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