A pesar de que ninguno de los raperos condenados tiene antecedentes penales, entrarían en la cárcel ya que los jueces les han impuesto un día más a los dos años de condena para asegurar su entrada en prisión. Por lo que, sí el Tribunal Supremo lo ratifica, entraran en la cárcel unos jóvenes de entre 18 y 27 años condenados por el único motivo de cantar canciones que denunciaban la corrupción y este sistema injusto. Pero la prisión no es suficiente, además se les ha inhabilitado durante 8 años para ejercer cualquier cargo público y a pagar una multa de 4.800 euros cada uno.

En los últimos años, el Partido Popular y sus aliados en la judicatura, con la excusa del terrorismo, han llevado a cabo una represión brutal contra todos aquellos que luchamos contra sus medidas injustas, su corrupción y sus políticas contra la mayoría. Mientras salían a la luz más y más casos de corrupción, la persecución del Partido Popular ha sido hacia sindicalistas, jóvenes luchadores, raperos, titiriteros o tuiteros que denunciaban esta corrupción y este sistema injusto. Haciendo uso de toda la legislación creada para perseguir el terrorismo de ETA, las personas juzgadas por enaltecimiento del terrorismo no han dejado de crecer en los últimos años a pesar del cese de la actividad armada de ETA en 2011.

Entre 2009 y 2015 se han contado al menos 49 condenas por enaltecimiento del terrorismo. Y entre 2009 y 2014, la Fiscalía ha impulsado 1.152 procesos judiciales. La mayoría de ellos contra tuiteros, como el caso de Cassandra condenada por hacer chistes en Twitter o como el tuitero Alfredo Ramírez que entró a prisión hace un mes. Además de raperos como Valtonyc, por hacer raps contra la monarquía.

Mientras se reprime brutalmente a golpe de porra la lucha del pueblo de Catalunya y se encarcela a los consellers elegidos democráticamente a golpe de 155, vemos como aquellos que hacen enaltecimiento del fascismo, del machismo o del racismo no sólo no van a la cárcel, sino que ni siquiera son juzgados. El pasado 9 de diciembre, el juzgado número 1 de instrucción de Motril archivó una denuncia contra un tuitero por insultos contra Gabriel Rufián o Pablo Iglesias, en cuyos mensajes decía “ojala lo maten” refiriéndose al hijo de Rufián. También hemos visto como en el juicio contra La Manada, el juez rechazaba como pruebas los WhatsApp en los que los acusados relataban sus violaciones. O el caso del chat de los policías de Madrid en el que hacían loas a Hitler y amenazaban de muerte a Manuela Carmena, en el que participaban 116 policías y donde solo 3 han sido llevados ante la justicia ¡Pero qué escándalo!

Por ello, desde el Sindicato de Estudiantes, nos solidarizamos con los compañeros raperos de la Insurgencia, que están siendo condenados injustamente en un juicio con acusaciones que recuerdan mucho a los tiempos de la dictadura franquista. Exigimos la absolución inmediata de todos estos compañeros. Cantar, expresarse, tuitear, denunciar o manifestarse contra este sistema que solo nos ofrece miseria y sufrimiento a la mayoría mientras los ricos, los de siempre, siguen enriqueciéndose y llenándose los bolsillos a nuestra costa ¡no es un delito! ¡El único delito aquí es robar, pisotear nuestros derechos, recortar en sanidad, en educación, en servicios sociales y acabar con la libertad de expresión!

¡Basta de represión contra quienes luchamos!
¡Absolución para los compañeros de la Insurgencia!


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