dsc_0162Hace pocas semanas nuevas empresas se hicieron con el servicio de cuidado y mantenimiento de jardines y con el de limpieza viaria de Madrid. El presupuesto ha sido reducido en un 30%. En estas condiciones, las empresas en connivencia con el ayuntamiento de Madrid (del PP), empezaron con despidos saltándose descaradamente la ley. Cuando un servicio cambia de empresa está obligada a absorber a todos los trabajadores y en las mismas condiciones laborales que en la anterior empresa. Sin embargo, de entrada, despidieron a cerca de 300 operarios. Poco después anunciaron un ERE que supone el despido de 1.144 jardineros y trabajadores de limpieza viaria. La alternativa que proponen es que aceptemos una bajada salarial del 40% y la renuncia a toda una serie de conquistas sociales en lo que se refiere a vacaciones, jornada, etc. Tanto la patronal como el ayuntamiento quieren hacer trabajar más a menos trabajadores.

La huelga, iniciada el 5 de noviembre, es el único camino que nos dejan. Planteamos que esta sea indefinida porque somos conscientes de que la única forma de doblegar la coalición empresas-ayuntamiento es con una movilización contundente y fuerte.

Exigimos trabajar en condiciones dignas, con un salario digno, para poder ofrecer un buen servicio y contribuir con él a que nuestros barrios sean lugares con calidad de vida.

Los salarios del sector en estos momentos oscilan entre los 900 y 1.100 euros, para trabajadores con familias, hipotecas, etc.

La complicidad de las empresas y del ayuntamiento es cristalina. Cuando se produzcan los ajustes, como ya hemos visto en otros casos, esas contratas se revisarán al alza, los trabajadores no veremos nada y solo servirán para aumentar los beneficios de las empresas.

Madrid está ya sucia y las zonas verdes están muy deterioradas. Para las empresas la prioridad es la obtención de beneficios y estos se mantienen a costa de los trabajadores y del propio servicio con la complicidad del Ayuntamiento, que se empeña en mantener mediante la subcontratación de estos trabajos un abundante canal de trasvase de dinero público a manos privadas.

Por su parte, el ayuntamiento de Madrid en un intento desesperado de boicotear la huelga ha establecido unos servicios mínimos del 40% de los trabajadores a pie de calle para el Servicio de Limpieza y el Servicio Especial de Limpieza Urgente (SELUR) y del 25% para el mantenimiento de zonas verdes y conservación de áreas infantiles, de mayores y para el mobiliario urbano.

La clave para doblegar al ayuntamiento y a la patronal es conseguir el apoyo de los trabajadores de todos los sectores y de los ciudadanos en general. Por esta razón desde nuestra sección sindical estamos promoviendo una campaña de reparto de panfletos explicando las razones que nos llevan a ir a la huelga, pidiendo el apoyo activo de todos los trabajadores. También estamos planteando al comité de huelga central que se establezca una caja de resistencia para poder tener una base más fuerte para afrontar esta lucha.

¡SI SE PUEDE! ¡JUNTOS PODEMOS!