ECONOMÍA

  • En sus últimas previsiones el FMI plantea un crecimiento estable de la economía mundial. Sí hay algunos riesgos, señala el FMI, especialmente los de carácter político, pero la crisis se ha superado y en el horizonte se abre un nuevo período prometedor.

  •  

    El crecimiento económico de China tiene muchos aspectos en común con el “esquema Ponzi”, esa operación fraudulenta que implica el pago de intereses a los inversores proveniente de su propio dinero invertido o, sobre todo, del dinero de nuevos inversores. Mantener el espejismo es fundamental, si este se difumina, deja de entrar gente al "negocio", y todo se derrumba.

  • La supuesta escasez de dinero esgrimida por los gobiernos para justificar sus políticas de austeridad y negarse a incrementar los salarios, representa uno de los mayores fraudes de la política económica oficial. En realidad, la recesión de 2008 fue respondida con un tsunami de liquidez que inundó la economía mundial...

  • Este verano asistimos a un nuevo episodio de ese cinismo desbocado e insultante que suele caracterizar a los altos cargos del Gobierno del PP. El turno, esta vez, le tocó a una habitual en esos menesteres, la ministra de Empleo, Fátima Báñez. En su comparecencia en el congreso el 29 de agosto declaró que “el empleo que llega es de más calidad que el que se fue” para concluir que “estamos ante una recuperación económica (...) sólida, sana y social”.

  • Los problemas en la economía mundial se amontonan sin solución. Después del triunfo del Brexit, la llegada de Trump a la Casa Blanca con su agenda de nacionalismo económico y medidas proteccionistas abre un escenario extraordinariamente incierto...

  • Volvemos a publicar ese análisis al calor del triunfo de Donald Trump en las presidenciales de EEUU. Su contenido es de plena actualidad. En las próximas horas publicaremos una declaración de Izquierda Revolucionaria ante el terremoto político que sacude a la primera potencia capitalista del mundo.


  • En un foro organizado por El País y la Cámara de Comercio España-EEUU en septiembre de este año, el ministro de Economía, Luis de Guindos, se refirió a la economía española insistiendo en que “estamos muy cerca de salir del bosque”, y añadió que “los desequilibrios se han corregido”. Estas afirmaciones se apoyan en toda una serie de cifras macroeconómicas que se aíslan del resto de datos, trasladando una imagen de la economía española distorsionada e irreal.

  • Retorno al capitalismo salvaje

    Hace cien años, en un mundo conmocionado por la destrucción de la Primera Guerra Mundial, Lenin escribió El imperialismo, fase superior del capitalismo. Hoy, el análisis contenido en esta obra nos permite comprender cómo es posible que la gigantesca capacidad de producir bienes desarrollada por la industria y la tecnología más avanzada que ha conocido la humanidad, se haya convertido en la causa de la destrucción masiva de fuerzas productivas, de las privaciones de millones, del desempleo crónico, la austeridad y los recortes, por no hablar de las guerras que han sumido en la barbarie a millones de personas a lo largo y ancho del planeta.


  • Después de meses de propaganda vendiendo las bondades de la recuperación, la Gran Recesión, tal como predijimos, presenta señales cada vez más alarmantes. La entrada en ebullición de la economía china, el hundimiento de los emergentes y la caída en picado del precio del petróleo —por citar algunos de los aspectos más relevantes— suponen una vuelta de tuerca de consecuencias incalculables


  • Cuando todavía se están digiriendo las noticias sobre el debilitamiento de la economía china y la caída de los precios del petróleo, los problemas de Deutsche Bank en Alemania, y la crisis económica y financiera de Italia, señalan que el descenso a los infiernos de la economía mundial puede ser mucho mayor.

  • La economía mundial ante un nuevo abismo


    La economía capitalista se enfrenta a una perspectiva dramática. Antes del verano, la recuperación de los EEUU daba muestras de debilidad y el estancamiento europeo se profundizaba. Otros indicadores, como la espiral recesiva de los “emergentes”, acompañaban el hundimiento de los precios de las materias primas y el retroceso del comercio mundial. Pero todos esos factores, que por sí solos ya dibujaban oscuros nubarrones en el horizonte, han palidecido ante la caída abrupta de las bolsas chinas y la devaluación del yuan —que han supuesto la pérdida de 5 billones de dólares en las bolsas mundiales en tan sólo cinco semanas—. Todas las alarmas han saltado: ya no se puede ocultar que por los vasos comunicantes de la economía china, la segunda potencia del planeta, se extiende la crisis de sobreproducción.


  • Hace unos días el presidente del Grupo Eulen, David Álvarez, hacía unas declaraciones afirmando que para salir de la crisis es necesario “sacrificarse, trabajar más y vivir peor”. Este principio lo aplica sin problema a sus trabajadores a los que niega sus descansos legales, el pago de las horas extras o la nocturnidad, además de someterlos a una constante persecución sindical. Eso sí, “sacrificarse, trabajar más y vivir peor” es sólo para los curritos, porque David Álvarez se atribuye a sí mismo otra filosofía de la vida: gana un sueldo de 2,6 millones de euros brutos al año.


  • Transcurridos más de siete años desde el estallido de la recesión más profunda desde 1929, los estrategas del capital siguen mostrándose incapaces de garantizar una perspectiva de estabilidad económica y política. Es más, cada vez cobra más viabilidad la posibilidad de que la espiral descendente en la que se encuentra atrapado su sistema se profundice. Las dos potencias más poderosas, China y EEUU, acuciadas por sus problemas domésticos y por la pugna que libran para hacerse con la supremacía mundial, se ven abocadas a recrudecer su enfrentamiento arrastrando tras de sí al resto de los países.


  • El TTIP (Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión) es un tratado de libre comercio que se está negociando entre las élites económicas de EEUU y la UE, dos grandes zonas económicas y geoestratégicas, que va a dar más poder a las empresas multinacionales para que éstas puedan hacer negocios más fácilmente y obtener más beneficios, es decir para aumentar su tasa de ganancias.


  • La larga onda de la recesión mundial ha marcado un punto de inflexión en la historia del capitalismo contemporáneo: ha hundido a las economías más fuertes, arrasado a las más débiles y disparado el endeudamiento de las naciones a niveles sin precedentes. Una era de ajustes y austeridad desconocida en sesenta años, de desestabilización política y social, de lucha interimperialista por los mercados, ha roto el equilibrio interno del capitalismo.


  • Desde hace meses los portavoces del Gobierno propagan con júbilo la supuesta “recuperación económica” en la que estaría inmerso el Estado español. Si les diéramos crédito, todos los problemas que están castigando duramente a la clase trabajadora empezarían a quedar atrás y, gracias a las políticas del PP, la prosperidad se vislumbraría a la vuelta de la esquina.


  • Según el reciente informe anual sobre la riqueza en el mundo de la consultora Capgemini y el Royal Bank of Canada, el número de personas en el Estado español con grandes patrimonios ha aumentado un 27% desde 2008. En 2013 el número de ricos aumentó un 11,6%, llegando a 161.400 las personas que disponen de más de un millón de dólares para invertir.


  • El 20 de junio el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de reforma fiscal que ya había sido anunciada en marzo con la presentación pública de la propuesta elaborada por un grupo de “expertos”. En lo fundamental, el anteproyecto recoge las medidas propuestas en marzo —ver El Militante de abril, nº 281— pero intenta camuflar las evidentes concesiones y ventajas a los más ricos con algunas rebajas cosméticas y de mínima repercusión económica dirigidas a las personas con menores rentas, y con el aparente endurecimiento de algunas formas de tributación a los más adinerados que en realidad no son tales, ya que los poseedores de grandes patrimonios disponen de abundantes fórmulas para evitar el pago de impuestos.

  • Durante años, y con especial incidencia tras la debacle económica desatada por la crisis de las subprime, China se convirtió en un refugio para los defensores del sistema capitalista, y para los nostálgicos del estalinismo. El avance chino se reivindicó como una prueba de la vitalidad del capitalismo para los economistas burgueses, y desde cierta izquierda como ejemplo de “socialismo de mercado”. Parecía que China desarrollaba las fuerzas productivas con un vigor que recordaba a la etapa histórica en que la burguesía era una clase joven con una larga vida por delante. Es más, se llegó a afirmar que China convertiría en realidad el gran sueño capitalista: inmunidad frente a las crisis. Tal era la confianza, que muchos pronosticaron que este coloso sería capaz de sostener el conjunto de la economía mundial.

  • Han transcurrido cinco años desde el estallido de las hipotecas subprime y el hundimiento del sistema financiero estadounidense y europeo. En este periodo el sistema capitalista ha sufrido un trastorno generalizado, solamente comparable al que desembocó en el crack de 1929 y el auge revolucionario de los años treinta, o con los grandes movimientos de la clase obrera en la década de los setenta del siglo XX. En estas circunstancias se hace necesario analizar si la economía internacional vivirá una pronta recuperación, como aventura la avalancha de propaganda burguesa, o si por el contrario el estancamiento y la recesión se prolongarán más tiempo.