La Dirección General de Trabajo en Asturias ha denegado el expediente de regulación de empleo solicitado por la dirección del astillero para la casi totalidad de la plantilla. La denegación de este expediente no resuelve el problema actual, ni la sit Cándido González Carnero

 

Miembro del Comité de Empresa en Naval Gijón por CSI

La Dirección General de Trabajo en Asturias ha denegado el expediente de regulación de empleo solicitado por la dirección del astillero para la casi totalidad de la plantilla. La denegación de este expediente no resuelve el problema actual, ni la situación angustiosa por la que está pasando la plantilla del astillero ante la inminente posibilidad de cierre por falta de soluciones a un largo problema.

La reciente resolución permite solamente un pequeño respiro a los trabajadores y la posibilidad, en un breve espacio de tiempo, de elaborar una alternativa sindical por parte de los sindicatos con representación en la empresa UGT, CCOO y CSI. Algo que UGT y CCOO no quieren asumir, optando por continuar en una huida permanente hacia adelante, mientras la dirección de la empresa anuncia nuevamente la presentación del expediente de regulación de empleo ante la autoridad laboral. La empresa argumenta en esta ocasión la posibilidad de una carga de trabajo no justificada, con el único fin de dividir a la plantilla y a los sindicatos, para poder así mandar a los trabajadores a la regulación de empleo.

Pese a la gravedad de la situación, UGT y CCOO siguen oponiéndose a la convocatoria de una asamblea general para debatir la alternativa, que pasaría por una solución global. En este sentido el sindicato CSI insistimos en la convocatoria urgente de una asamblea general convocada por el comité de empresa con el fin de que los trabajadores puedan conocer la realidad actual y debatir una propuesta, que pasa necesariamente por garantizar carga de trabajo y el compromiso de gestión pública por parte de las Administraciones, las cuales aportan miles de millones de dinero público al actual gestor, Galo Baizán, sin ningún tipo de control sobre su gestión, permitiendo que se contrate un buque con financiación pública, el cual sería construido en Ucrania mientras se pretende mandar a la plantilla al desempleo.

Los representantes de UGT y CCOO en el comité de empresa siguen negociando al margen de los trabajadores, por lo que con su actitud están siendo cómplices de la situación actual, favoreciendo así los intereses políticos y especulativos de las administraciones Central y Autonómica y los de la propia empresa. Cada vez se hace más necesario y urgente presentar por parte del comité de empresa a los trabajadores una propuesta que permita la ansiada solución definitiva. Seguir insistiendo por parte de UGT y CCOO en los mismos criterios que han facilitado la actual situación sería un grave error.

No hay otra solución posible en estos momentos que luchar por el cese del actual gestor Galo Baizán, la concreción de carga de trabajo y que sean las Administraciones públicas, que son las que aportan fondos públicos, las que se hagan cargo de la gestión del astillero, de lo contrario la única salida sería el paro con la correspondiente indemnización del Fondo de Garantía Salarial, algo a lo que los trabajadores siempre nos opusimos.


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