El pasado siete de febrero, los trabajadores de Naval Gijón decidieron aprobar el expediente de regulación de empleo (ERE) para toda la plantilla bajo el chantaje de que si no se aprobaba el ERE no se cobrabaEl pasado siete de febrero, los trabajadores de Naval Gijón decidieron aprobar el expediente de regulación de empleo (ERE) para toda la plantilla bajo el chantaje de que si no se aprobaba el ERE no se cobraba, además de las promesas realizadas por las federaciones de UGT y CCOO de que, una vez aprobada la regulación de empleo, se elaboraría un plan de futuro en el plazo de tres meses, que vendría un nuevo gestor apoyado por PYMAR, Industria y el Gobierno del Principado, que se harían cursillos para recuperar el empleo etc.

Tras más de dos meses transcurridos desde aquélla asamblea en la cual desde el sindicato CSI mantuvimos una posición de rechazo al ERE por considerar que nos querían enviar al desempleo sin ninguna garantía de retorno y bajo un cúmulo de promesas que sabíamos de antemano que no se cumplirían al día de hoy podemos decir que se está confirmando lo que CSI manteníamos. Hay 62 trabajadores en el desempleo que aún no cobraron su salario desde el uno de marzo y los próximos meses se irá incrementando el porcentaje hasta llegar a la totalidad de la plantilla. Se ha cambiado el gestor, Galo Baizán, y se ha nombrado a un administrador único y a un apoderado general con carácter de transición, hasta que haya un empresario que quiera comprar las acciones. Los nuevos “gestores” son testaferros de PYMAR y además nos dicen al Comité que ellos no van a elaborar ningún plan de futuro hasta que llegue un posible empresario, con lo cual la plantilla no sabemos cuándo, ni cómo, ni para cuántos, ni siquiera si quién compre las acciones se va a dedicar a la construcción naval. Nos dicen que el ERE no va a ser por seis meses, que va a ser para mucho más tiempo, y que lo prioritario es entregar los buques en construcción, sin que tampoco se comprometan a contratar más buques. Los cursos de formación prometidos en la asamblea por UGT y CCOO no se sabe cómo se van a desarrollar, y si se van a mantener las condiciones comprometidas inicialmente...

Lo único que se cumple de aquel documento presentado a los trabajadores es la regulación de empleo sin más. UGT y CCOO asumen ahora que no se presente el plan de futuro y que el expediente sea por más de seis meses, sabiendo que lo que se presentó el pasado siete de febrero fue una trampa, a la que llevaron a los trabajadores, bajo el chantaje y falsas promesas. Toda la plantilla del Astillero confiaba en un cambio de gestión y que con la marcha de Galo Baizán llegaría un autobús para llevarse a todos los directivos. Al final se ha visto que, con algunos cambios internos pero con los mismos sueldos y categorías, el cambio de gestión sólo es un paripé para salvar el patrimonio de PYMAR.

En estos días se habla con insistencia de la compra de acciones de algunos personajes vinculados a la constructora ACS de Florentino Pérez. Si estos rumores se confirman, los trabajadores de Naval Gijón, del Tallerón, de Izar y los de toda la industria de la bahía de Gijón podríamos estar afectados, no precisamente por un futuro halagüeño, sino por un posible pelotazo urbanístico de gran magnitud, con lo cual se confirmaría nuestro gran temor.

Ante estos hechos los trabajadores debemos de estar atentos y no dejarnos sorprender. Serían muchos puestos de trabajo los que se perderían en la bahía de Gijón por lo que se hace urgente la unidad de acción de toda la industria que en estos momentos puede estar afectada por un gran pelotazo. Si los especuladores consiguen el cierre de Naval Gijón, tendrán una parte del camino andado para continuar con sus planes especulativos para el resto de empresas en la zona.

Cándido González Carnero

Miembro del Comité de Empresa por CSI

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