A finales de diciembre los medios progubernamentales del Estado español y los opinantes habituales del entorno de Sumar, IU y el PCE, alabaron el supuesto rechazo de Pedro Sánchez a participar en una operación militar de Estados Unidos dirigida contra el pueblo de Yemen. Tras el choque con Netanyahu y la retirada temporal – solo durante las vacaciones de Navidad – de la embajadora israelí en Madrid, esta aparente negativa fue una nueva medalla que Sánchez se colgó en su pechera de adversario de las guerras y campeón del “antifascismo”.

Pero la ilusión duró bien poco. Como quedó meridianamente claro en su día[1] Sánchez en absoluto se negaba a participar en un ataque a Yemen. Lo que reclamaba es que se hiciera bajo el paraguas de la OTAN o de la UE, para intentar así disimular su complicidad en el genocidio contra el pueblo palestino que, ante los ojos del mundo entero, está cometiendo el Gobierno fascista y sionista de Netanyahu.

Finalmente, y para sorpresa de nadie, el Gobierno español ha dado luz verde, en medio de una completa oscuridad informativa, a participar en una operación militar imperialista de la UE en el Mar Rojo[2], junto a los Estados Unidos y Reino Unido.

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Una vez más el Gobierno PSOE-SUMAR capitula ante el imperialismo estadounidense y se pone a su servicio. 

Pese a la propaganda oficial, desde el primer día de la agresión sionista al pueblo gazatí el Ejecutivo español ha sido un colaborador de primera línea con Tel Aviv y el bloque imperialista occidental que le apoya incondicionalmente. El comercio español con Israel, incluida la compra y venta de armamento y material bélico se mantiene sin alteraciones, y Pedro Sánchez contribuyó con dos barcos de guerra al despliegue de la OTAN en el Mediterráneo Oriental para reforzar la posición del Gobierno sionista en la zona.

Sánchez sabe de sobra que la inmensa mayoría de los votantes de la coalición gubernamental apoyan desde siempre la lucha del pueblo palestino por su liberación nacional, de modo que, de boquilla y sin sonrojarse, proclama a los cuatro vientos palabras altisonantes que contradicen lo que realmente está haciendo en los hechos.

La cuestión que debemos preguntarnos además es concreta: ¿podría mantener Sánchez esta ficción vomitiva si no contase con el amable y comprensivo apoyo de Sumar y los partidos que lo integran, con la vicepresidenta Yolanda Díaz a la cabeza?

Sumar, PCE, Izquierda Unida y los socios parlamentarios del PSOE también practican este  doble juego

Creemos que la respuesta a la anterior pregunta es NO, rotundamente NO. El apoyo de Sumar y demás fuerzas de izquierda que participan en el Gobierno es imprescindible para que Sánchez pueda continuar la línea de colaboración con el imperialismo estadounidense, que ha sido una de las señas de identidad fundamentales del PSOE desde los años de la Transición.

Cuando todas las máscaras han caído y es evidente el papel que está jugando el Gobierno español en la masacre de Gaza, los partidos agrupados en Sumar siguen haciendo esfuerzos insólitos para blanquear a Sánchez.

Así, el mismo día en que se hacía pública la noticia de la decisión del Gobierno de atacar al pueblo yemení, Izquierda Unida publicaba un comunicado[3] proclamando su “firme oposición” ante “cualquier participación de España en operaciones militares que favorezcan el genocidio de Israel contra el pueblo palestino”.

¿Y en que consiste esta “firme oposición”? ¿Significa quizás que abandonan, o amenazan con abandonar, sus sillones ministeriales? Nada de eso. Su “firme oposición” se reduce a reclamar que “cualquier envío de tropas para intervenir en acciones de guerra debe pasar previamente por un debate amplio y por el pronunciamiento de cada uno de los grupos en el Congreso”.

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Yolanda Díaz sacrificará lo que sea necesario para mantenerse en la posición de poder que ha alcanzado, al igual que su corte de ministros y altos cargos. 

¿Acaso las agresiones imperialistas dejan de serlo si cuentan con aprobación parlamentaria? IU, PCE, y el resto de los grupos que componen Sumar se escudan en estas patéticas excusas para evitar la única decisión correcta que una organización de izquierdas puede tomar ante una situación como la que hoy se vive en Gaza: dar un puñetazo en la mesa del Consejo de Ministros y poner a Sánchez ante la disyuntiva de abandonar su sumisión ante el imperialismo o gobernar, si así lo prefiere, apoyándose en el PP.

Nuestras esperanzas en este giro del bloque de Sumar son escasas, por no decir, nulas. Yolanda Díaz ha apostado muy fuerte por el acuerdo con Sánchez y sacrificará lo que sea necesario para mantenerse en la posición de poder que ha alcanzado. Y su corte de ministros, ministras, altos cargos, asesores y arribistas varios, se mantendrán firmes apoyándola.

¿Acaso no acaba de descubrir Mónica García que los magnates de las finanzas reunidos en el foro de Davos son la vanguardia de la justicia social[4]? Pues le quedan una horas para descubrir que la OTAN y sus bombas son herramientas de paz y amor.

Desde Izquierda Revolucionaria llamamos a rechazar frontalmente esta nueva capitulación del Gobierno y los partidos que lo componen, al bloque imperialista de Washington, a su agenda militarista que ya ha supuesto aprobar los presupuestos militares más elevados de la historia, y a acudir masivamente a las manifestaciones contra el genocidio en Gaza que tendrán lugar los próximos sábados 20 y 27 de enero.

Solo una lucha decidida en las calles y la solidaridad Internacionalista de la clase trabajadora y la juventud podrán acabar con este genocidio.

 

Notas: 

[1] Pedro Sánchez recalca que España no participará en una misión en el mar Rojo si no es con la OTAN o con la UE

[2] España se suma a la misión del Mar Rojo y certifica el mayor aumento de gasto militar en 45 años

[3] Izquierda Unida muestra su “firme oposición” ante “cualquier participación de España en operaciones militares que favorezcan el genocidio de Israel contra el pueblo palestino”

[4]Post en twitter de Mónica García

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