Los mineros no pueden esperar. Ya hay 250 trabajadores que han agotado sus prestaciones por desempleo y muchos más que se les agotarán dentro de muy poco. ¿Acaso la tranquilidad del gobierno va a dar de comer a todas estas familias? Precisamente porLos mineros no pueden esperar. Ya hay 250 trabajadores que han agotado sus prestaciones por desempleo y muchos más que se les agotarán dentro de muy poco. ¿Acaso la tranquilidad del gobierno va a dar de comer a todas estas familias? Precisamente por esta situación los mineros están dispuestos a continuar su lucha. El pasado 26 de febrero se manifestaron ante la Subdelegación del Gobierno de Huelva un millar de ellos.

Esta manifestación coincidía con una reunión que las Federaciones estatales de la minería de CCOO y UGT mantenían con el Ministerio de Economía en Madrid. Los sindicatos pidieron que se repongan las prestaciones por desempleo a los 250 trabajadores que ya no las cobran y a otros 470 que dejarán de percibirlas este año. Además pidieron "la articulación de una mesa entre el gobierno y la Junta de Andalucía para realizar ajustes en las prejubilaciones y para firmar un protocolo que dé cuerpo político a las soluciones que afrontarán" (El Correo de Andalucía 27/02/02). A pesar de lo ambiguo de esta última reivindicación, el Ministerio de Economía fue muy concreto: "le trasladaremos estas peticiones al Gobierno", es decir, se lavaron nuevamente las manos.

Lo más inquietante es que una vez finalizada la reunión, los dirigentes de la Federaciones estatales de UGT y CCOO declararon que si está empezando a haber negociaciones y búsqueda de soluciones, entonces mantener las protestas no tiene ningún sentido. ¿No tiene sentido movilizarse y así presionar al gobierno para que ponga fin a la situación que sufren estos trabajadores? Para los mineros sí lo tiene. Así hablaba uno de ellos que estaba encerrado en el pozo de Sotiel: "no me importa que me saquen en ambulancia o con los pies por delante, porque no tengo nada, no tengo trabajo, y lo que reivindico es trabajo".

Exactamente por eso es por lo que se está luchando. Los trabajadores no sólo piden que se paguen prestaciones por desempleo, sino que reivindican el mantenimiento de la actividad minera, a la vez que exigen nuevas inversiones industriales en la zona para que las comarcas no dependan exclusivamente de los pozos. La última reunión que tuvieron los sindicatos junto con el gobierno y la Junta de Andalucía en Huelva, sólo sirvió para volver a repetir las promesas hasta ahora incumplidas. Lo único que dice el protocolo que salió de esa reunión es que se establecerán mecanismos para abordar la crisis de la minería metálica, pero no dicen cómo lo harán. También hubo la promesa de reponer las prestaciones por desempleo, pero el pasado 4 de marzo los mineros de Río Tinto volvieron a manifestarse porque, a pesar de la urgencia de este tema, todavía no se conoce nada concreto de cuándo empezarán a pagar. Por todo esto, aunque el encierro ha terminado, la mayoría de los trabajadores sí ven sentido a su lucha y van a continuar con la acampada y las manifestaciones.

La alternativa es un plan industrial nacionalizado

Algunos trabajadores han visto la solución que se ha dado en la comarca de Aznalcóllar, tras el cierre de Bolidén, como positiva. No podemos tener ilusiones en esta alternativa.

Mercadona, una cadena de supermercados, ha prometido abrir un centro en el 2004 donde se crearán unos 750 puestos de trabajo. En primer lugar la Junta, que es la que ha firmado en acuerdo con Mercadona, no ha puesto ninguna condición sobre la procedencia en la contratación de los trabajadores. Y no sólo eso. Además:

Regalará 6.000 euros (1 millón de pesetas) a la empresa por cada trabajador indefinido que contrate.

Les ha vendido los terrenos por un precio irrisorio.

Se ha comprometido a aportar el 46% de ayudas a la inversión.

Correrá con los gastos de formación de personal.

Subvencionará el 45% de la instalación de una guardería para los hijos de las mujeres contratadas.

Buen negocio para Mercadona, ¿verdad? ¿No le saldría más barato a la Junta haber creado directamente empresas públicas, reinvirtiendo los beneficios en crear más empleos en condiciones dignas?

Aparte, ¿a quién contratará Mercadona y con qué condiciones laborales? No admitirá a los trabajadores de Boliden, cuya edad media es de 45 años. Contratará a jóvenes por salarios bajos y sin derechos sindicales, y a la vez arruinará a los pequeños comercios de la comarca que antes subsistían gracias a la mina.

La única alternativa es industrializar tanto la comarca de Aznalcóllar, como las comarcas mineras de Huelva a través de empresas públicas. Y ésto sólo sería posible conseguirlo con una lucha contundente, a nivel estatal, uniendo fuerzas con los mineros asturianos y con el conjunto del movimiento obrero, que vemos como día tras día los empresarios intentan robarnos lo único que tenemos para vivir: nuestros puestos de trabajo.

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