El Sindicato Andaluz de Docentes e Interinos (SADI), candidato por primera vez, ha sido el más votado en las elecciones sindicales tras CCOO y por delante de UGT, CGT, USTEA (STEs) y los derechistas de ANPE y CSIF.El Sindicato Andaluz de Docentes e Interinos (SADI), candidato por primera vez, ha sido el más votado en las elecciones sindicales tras CCOO y por delante de UGT, CGT, USTEA (STEs) y los derechistas de ANPE y CSIF.

El sindicato más votado en las elecciones sindicales de enseñanza pública no universitaria en Andalucía ha sido CC.OO (66 delegados), seguido de SADI (58), ANPE (49), CSIF (40), FETE-UGT (39), USTEA (STEs) (31), CGT (15) y otros. La abstención ha sido alta, oscilando entre el 35,65% de Jaén y el 50,50 % de Sevilla: esta es la consecuencia de la política de pactos de los dirigentes sindicales. La participación ha subido en el voto de los interinos (cuestión objeto del presente artículo).

Una vez más, los trabajadores de la educación pública andaluza, mostrando gran madurez política, han votado a sus sindicatos tradicionales frente a los derechistas ANPE y CSIF. Todo pese a la errónea política de pactos y consensos de los dirigentes sindicales, la cual, sin duda, repudia la inmensa mayoría de sus votantes. Y a pesar, también, del escaso interés e ilusión mostrados por estos dirigentes en la convocatoria de huelga general en la enseñanza pública del pasado 29 de octubre. En ésta, los métodos de agitación obrera tradicionales (asambleas masivas bien convocadas, envío de cartas, grandes pegadas de carteles, reparto de miles de panfletos, actos de protesta preliminares, etc.) brillaron por su ausencia. Aún así, la huelga fue exitosa. Por cierto: los sindicatos contrarios a la LOCE suman 209 delegados mientras los favorables, 89 ¿No decía la ministra Del Castillo que los profesores apoyaban su ley?

Pocos días después los trabajadores observaban como, en contraste con lo dicho anteriormente, sí que llegaban a sus centros cartas, delegados sindicales para dar asambleas, carteles, etc. Pero no con motivo de una movilización, sino debido a las elecciones sindicales ¿No debería haberse dado la misma importancia a la huelga que a las elecciones y haber enlazado las dos cuestiones?

Pero la irrupción como 2ª fuerza más votada de Andalucía del Sindicato Andaluz de Docentes e Interinos (SADI) –compuesto fundamentalmente por interinos- significa un cambio importante que hay que analizar. SADI se presentaba por primera vez y ha sido el más votado en las provincias de Cádiz y Huelva. Por otro lado, hay que señalar que se han cometido irregularidades durante el proceso electoral, pero que éstas no han impedido sus magníficos resultados.

El profesorado interino es el sector más explotado de la enseñanza. Sufre inestabilidad laboral, continúo cambio de centro de trabajo, falta de tiempo para preparar los programas que deben impartir con la consiguiente ansiedad y estrés que ello crea... Huelga decir que todo esto disminuye la calidad de la enseñanza. Y todo ello agravado con que hay muchas personas con obligaciones familiares y económicas que aún continúa en esta situación ¿Dónde están la S y la O de las siglas del partido gobernante de la Junta de Andalucía?

SADI surgió a consecuencia de los vergonzosos pactos firmados por los dirigentes de enseñanza de UGT, CCOO y USTEA con la Junta de Andalucía tras una lucha ejemplar de los interinos por mejorar sus condiciones de trabajo durante el curso 99-2000. La correlación de fuerzas era tan favorable a los interinos que podría haberse logrado un pacto mucho mejor. La consecuencia fue una desafiliación masiva de este sector de los sindicatos mayoritarios y la creación de SADI.

Los marxistas de El Militante siempre explicamos que hay que afiliarse a los sindicatos tradicionales, que son los que tienen más poder de convocatoria porque agrupan a la inmensa mayoría del proletariado, y luchar en su seno por un auténtico sindicato de clase, combativo, asambleario y con una perspectiva de transformación socialista de la sociedad; reemplazando a los dirigentes cuando, por diversas circunstancias, no defiendan nuestros intereses. Pensamos que la decisión de estos compañeros de darse de baja y crear su propio sindicato, aunque comprensible dada la actuación de sus dirigentes, fue equivocada: un atajo que tarde o temprano les llevará a un callejón sin salida. Prueba de ello es: la drástica y progresiva disminución de la magnitud de sus solitarias pero admirables luchas (con el boicot de las direcciones de CCOO y UGT); la no consecución de ninguno de sus objetivos, excepto sus excelentes resultados en las elecciones; y la continuidad de la política pactista de las direcciones de CCOO y UGT, libres ya de la molestia que el sector más combativo de la enseñanza les suponía dentro de sus sindicatos.

El colmo fue cuando, la noche antes de un paro de interinos convocado por SADI para el 7 de noviembre, la dirección de CCOO firmó, nuevamente, un preacuerdo a espaldas de los interinos: una maniobra electoralista. Algunos miembros de los sindicatos firmantes se dedicaron a llamar a los centros al día siguiente ¡desconvocando la huelga que ellos no habían convocado! Esto creo confusión y restó participación a la movilización, hecho que recuerda demasiado a la táctica de represión y desinformación que empleó el PP de cara a la Marcha a Madrid contra la Ley de Calidad del 23 de noviembre: estos no son los métodos de la clase obrera.

El 2º puesto de SADI refleja el hastío de los interinos hacia los dirigentes sindicales mayoritarios, así como de un sector de funcionarios que también lo han votado en solidaridad con sus compañeros interinos. Supone un duro golpe a la política de las federaciones de enseñanza de UGT y CCOO de no lograr empleo fijo y definitivo para los interinos y echa por tierra los argumentos de que el profesorado no es un sector combativo. Pero está por ver si SADI defenderá realmente los intereses de los interinos.

No obstante queremos aprovechar para hacer una crítica constructiva. Como dijimos anteriormente, SADI convocó protestas en defensa de los interinos el 7 de noviembre, y se centraron en prepararlas durante las semanas previas a la Huelga General de la Comunidad Educativa del 29 de Octubre sin implicarse en ésta. El 29-O podría haber sido una excelente plataforma para plantear sus problemas. Lo correcto habría sido enlazar la lucha por la mejora de las condiciones de trabajo de los interinos con la lucha contra la Ley de Calidad, porque ambas forman parte de una misma lucha más amplia: la defensa de una enseñanza pública de calidad. Creemos que SADI debería haber defendido la unidad de acción con el resto de convocantes del 29-O, participando en la Plataforma Andaluza por la Enseñanza Pública y repartiendo miles de panfletos en las manifestaciones del 29-O, contra la Ley de Calidad, explicando su lucha y denunciando la política de los dirigentes sindicales. Todo con el fin de presionar a estos dirigentes para que cambien de política y como manera de tender puentes hacia las bases de estos sindicatos que, sin duda, comparten las mismas inquietudes.

Debemos señalar que no compartimos ciertas actitudes mostradas por SADI que pueden contribuir a la división entre interinos y funcionarios en cuestiones como las condiciones laborales. Nos oponemos a toda división de la clase trabajadora en función de cualquier criterio. Defendemos un cuerpo único de profesorado.

Por último, sí que hay plazas suficientes para TODOS los interinos y para miles de opositores cada año. Que no nos digan que no hay dinero: ahí están los multimillonarios beneficios de la burguesía latifundista andaluza, por ejemplo, así como de los grandes empresarios y banqueros del Estado español. O las subvenciones y exenciones fiscales a empresarios, los gastos militares (para ir a la guerra de Iraq sí hay dinero y para educación no), etc. por parte del Gobierno Central del PP. El PSOE y la Junta de Andalucía tienen que comprender esto y actuar en consecuencia rompiendo con el “déficit cero” si es necesario. La creación de más plazas ha de pasar, además, por una serie de reivindicaciones que señalamos en parte:

- INVERSIÓN DEL 7% DEL PIB EN ENSEÑANZA PÚBLICA

- NI UN DURO A LA ENSEÑANZA PRIVADA. POR UNA EDUCACIÓN 100% PÚBLICA: INTEGRACIÓN DE LOS CENTROS PRIVADOS-CONCERTADOS JUNTO CON SUS TRABAJADORES (EQUIPARANDO SALARIOS Y DEMÁS CONDICIONES LABORALES) EN LA RED PÚBLICA

- 15 ALUMNOS POR CLASE EN PRIMARIA (= Más profesores)

- 20 ALUMNOS POR CLASE EN SECUNDARIA (= Más profesores)

- MÁS PROFESORADO DE APOYO

- MÁS CENTROS DE ESTUDIO

- POR UN CUERPO ÚNICO DE PROFESORADO. NO A LA DIVISIÓN NI A LA JERARQUIZACIÓN COMO LAS IMPUESTAS, POR EJEMPLO, EN LA LEY DE “CALIDAD”.

- NI LEY DE “CALIDAD”, NI LEY DE FP, NI LOU. POR UNA REFORMA EDUCATIVA EN BENEFICIO DE LOS HIJOS DE LOS TRABAJADORES

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