El pasado miércoles 18 VOX convocó una manifestación racista e islamófoba en el barrio obrero de Bonavista, Tarragona. La fecha escogida para llevar a cabo esta movilización, impulsada también por otros grupos ultra, no era casualidad: fue al final del Ramadán. Buscaba provocar, señalar y generar tensión contra la población migrante y musulmana del barrio.
Ante este ataque, diferentes organizaciones, colectivos y activistas impulsamos una contramanifestación antifascista para hacer frente al discurso de odio y defender la convivencia y la unidad de la clase trabajadora.
Durante las semanas previas conocimos el lamentable posicionamiento del Ayuntamiento, que lejos de parar la provocación reaccionaria, planteaba cerrar establecimientos y la mezquita para “evitar altercados”. Una decisión que culpabiliza a las víctimas y normaliza la extrema derecha. Pero este despropósito no prosperó gracias a la respuesta organizada de los vecinos y vecinas del barrio y la juventud, que no aceptamos ni el racismo ni la criminalización.
La extrema derecha intenta señalar a las personas migrantes y musulmanas como culpables de los problemas sociales. Pero la realidad en los barrios obreros es otra: alquileres inalcanzables, desahucios, una sanidad y educación públicas colapsadas y una precariedad creciente que condena cada vez más trabajadoras y jóvenes. Los responsables tienen nombre: la burguesía, rentistas, fundes buitre y los gobiernos al servicio del capital. Señalan nuestros hermanos y hermanas de clase como culpables para intentar dividirnos y debilitarnos.
Bonavista es el barrio más humilde de Tarragona, con la renta media anual más baja de la ciudad, situada por debajo de los 20.000 euros.[i] El abandono institucional que sufre el barrio es la base sobre la cual la demagogia de la extrema derecha puede desarrollarse. Pero el miércoles se demostró que Bonavista es un barrio obrero con memoria que representa el fascismo y no está dispuesto a tolerarlo.
Mientras la policía encapsuló la movilización antifascista, que agrupó unas 400 personas, la manifestación de VOX, formada en gran parte por militantes venidos de fuera de Tarragona, avanzaba por el barrio intentando esparcir su odio con consignas racistas e islamofobas en un intento evidente de generar un escenario como el de Torre Pacheco. Su convocatoria fue un fracaso, reuniendo solo unas decenas de personas. Ante su paso, muchas vecinas del barrio les increpaba, lanzaban huevos y bajaban de sus casas para mostrar su rechazo.
La respuesta antifascista fue contundente y la presión en las calles obligó VOX a desconvocar su movilización antes de llegar al final del recorrido.
Este es el camino para hacer frente a la extrema derecha: organización, unidad y lucha. Solo la movilización de la juventud y de la clase trabajadora puede frenar el fascismo. ¡Ni un paso atrás contra el racismo y la islamofobia! ¡Las calles serán siempre nuestras! ¡No pasarán!
[i] Aquest és el barri més humil de Tarragona: la renda mitjana per llar no arriba als 20.000 euros



















