Alrededor de la una de la tarde de hoy lunes 23 de mayo, nuestra compañera Bárbara de Libres y Combativas e Izquierda Revolucionaria, se topó en la calle Mercedes Arteaga del barrio de Carabanchel con dos fascistas de una empresa desokupa agrediendo a un vecino.

Cuando nuestra compañera observó cómo dos individuos -completamente vestidos de negro y con gran envergadura física-  hostigaban  a un hombre que suplicaba que lo dejaran en paz en un portal, al acercarse para ver qué pasaba, los individuos intentaron cerrar la puerta para impedirla que entrara. Ante esta circunstancia la compañera mantuvo la puerta abierta y sacó el móvil para grabar. Rápidamente, uno de los agresores, tal y como se oye y ve en la grabación, afirmaba que el problema era que al vecino “le ha quitado la casa el banco…” mientras le agredian. Eran  dos fascistas contratados como matones que intentaban ejecutar un desahucio ilegal de forma violenta.

Una vez que el vecino consiguió escapar, la compañera, que también había sido intimidada por negarse a abandonar el lugar, fue a buscar ayuda. Afortunadamente, a pocos minutos se encuentran los locales del Sindicato de Estudiantes y el Espacio Rosa Luxemburgo, donde las y los compañeros presentes fueron inmediatamente informados de lo ocurrido. Pocos minutos después, llegaban al portal donde se había producido la agresión y se encontraron la siguiente escena: el vecino agredido sentado en un escalón con la cabeza agachada, un gran dispositivo de policía nacional -10 ó 12 agentes-  y a los agresores de pie junto a varios policías hablando cordialmente.

Cuando la compañera alertó de que se había producido una agresión y que los responsables estaban ahí mismo como si tal cosa, otros agentes le cortaron el paso y se dirigieron a ella de forma despectiva. Entonces procedió a mostrar el video a varios agentes para que quedara en evidencia lo que había sucedido. Pero no solo no sirvió de nada, sino que dos agentes, un hombre  y una mujer, explicaron a Bárbara que ella sí que los intimidaba y no esos dos hombres a los que señalaba. Además, un compañero abogado allí presente se ofreció a dar asistencia legal al vecino, pero la policía le impidió el paso.

Llegados a ese punto, la compañera presentó una denuncia contra los agresores –qué seguían charlando amistosamente con los agentes-, para lo cual entregó su DNI y exigió que se los identificara.  Los compañeros y compañeras exigimos que se detuviera a estos dos fascistas como autores de un delito evidente. Pero el responsable del dispositivo policial se negó rotundamente a ello, y estos dos fascistas pudieron irse tranquilamente y con una sonrisa de oreja a oreja.

En un tono muy hostil, los policías nos comunicaron que ya habían tomado los datos y que procederían a realizar un informe a sus superiores.

La impunidad y la protección que la policía brinda a estos grupos de matones no es un supuesto, ni una leyenda urbana. Lo hemos vívido en directo y tenemos testimonio de ello. Haremos todo lo posible para llevar la denuncia hasta el final y pedimos el apoyo y la solidaridad de todas las organizaciones, colectivos y personas que luchamos día a día contra los desahucios, los abusos policiales y la violencia fascista. Por favor dar la máxima publicidad a la grabación en redes sociales.

¡Fuera fascistas de nuestros barrios, basta de complicidad policial!

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