¡Otra vez los Koplowitz!

Aqualia ya controla la gestión del agua en 1.100 municipios españoles y tiene presencia en 17 países. Se trata de una empresa filial de FCC, la multinacional de Esther Koplowitz (marquesa de Peñalver), cuya fortuna familiar proviene de la explotación de mano de obra semiesclava (presos republicanos) y las concesiones de obras públicas del franquismo. Y ya en tiempos “democráticos”, el hedor a corrupción persigue a su familia. En los 90 estalló el caso Urbanor tras la construcción de las Torres KIO en Madrid, estando implicados los Albertos (Albero Alcocer y Alberto Cortina, cónyuges de Alicia y Esther Koplowitz y representantes de FCC). Y por supuesto FCC aparece en los papeles de Bárcenas, siendo imputado por el juez Ruz José María Mayor Oreja (hermano de Jaime), ex presidente de una de las empresas del grupo FCC. Y el circo ya ha empezado en Aqualia. La Fiscalía ha solicitado a la Audiencia de Cantabria penas de cuatro años de cárcel para cuatro directivos de la empresa por estafar al Ayuntamiento de Torrelavega más de 600.000 euros. En Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) las asociaciones de vecinos, Ecologistas en Acción e IU han denunciado un presunto fraude de un millón de euros en el cobro de las facturas. Y lo que quedará aún por destapar. Sin duda en la recalificación de terrenos y en la privatización de servicios están los pilares básicos de la corrupción generalizada que sufrimos. Un motivo más para que los servicios públicos sean gestionados directamente por las administraciones.
Y en un alarde de cinismo más al que acostumbran la derecha y la patronal, Aqualia ha lanzado una campaña para detectar el fraude en los “enganches” ilegales en los municipios donde gestiona el servicio, mientras sólo en Jaén (40% de paro) ha cortado el suministro a 200 familias por impago. Inhumano.

Métodos de lucha revolucionarios contra la privatización

A Fomento de Construcciones y Contratas le ha surgido una irreductible aldea en su provincia de Ciudad Real. Los alcazareños se resisten al expolio de su agua y ni la intervención de las legiones imperiales ha podido frenar su lucha. Resulta nauseabundo ver a la policía agredir y detener a los vecinos que protestan pacíficamente. Funcionarios públicos actuando como mercenarios de la Koplowitz. Y es que en última instancia el estado no es más que un grupo de hombres armados en defensa de los intereses de la clase dominante.
La Plataforma contra la privatización del agua está impulsando la lucha a través de asambleas abiertas y democráticas semanales donde todo se decide. Han puesto en marcha una ILP apoyada por 11.000 firmas para que se convoque un referéndum sobre el modelo de gestión del agua, y han presentado más de 500 alegaciones al plan municipal. Han organizado numerosas charlas, actos informativos y actos culturales de sensibilización como las excursiones a las instalaciones de la empresa municipal del agua, donde los trabajadores explicaban el funcionamiento de todo el proceso del servicio y la historia del agua en Alcázar. Y para contrarrestar las mentiras y la demagogia del alcalde y sus medios afines, editan y distribuyen El Agua de todos, boletín que ya tiene cuatro números publicados.
Pero sobre todo han tomado las calles. Organizan concentraciones todos los viernes frente al Ayuntamiento y ya se han celebrado tres multitudinarias manifestaciones (las más grandes que se recuerdan en la ciudad). Y siempre vinculada a la acción de masas, también practican la acción directa, como el reciente encierro en el ayuntamiento. Unas treinta personas (arropadas por miles en la calle en todo momento) han resistido durante cuatro días el sitio numantino maquinado por el alcalde: cortó la calefacción, les hacinó en un pequeño pasillo e impidió el suministro de comida, agua y elementos de higiene íntima femenina. También dificultó la asistencia médica, poniendo en riesgo la salud de los encerrados. Sólo por esto debería dimitir y ser juzgado.
A métodos revolucionarios, finanzas revolucionarias. La lucha se está financiando a través de las aportaciones de los vecinos a la caja de resistencia y gracias a iniciativas como la proyección en los Multicines Cinemancha de la película de Icíar Bollaín También el agua —que refleja la lucha victoriosa de los habitantes de Cochabamba (Bolivia) en el año 2000 contra la privatización del agua—, a la que asistieron unas 300 personas. Los compañeros Toxo y Méndez deberían pasarse por allí a ver si se les pega algo.

La lucha continúa

En el pleno municipal la ILP ha sido rechazada y aprobada la privatización. El alcalde tuvo que hacer uso de su voto de calidad, ya que tras la dimisión de un concejal de Ciudadanos por Alcázar, el resultado era 10 a favor y 10 en contra. Se llenan la boca de legitimidad democrática porque ganaron las elecciones. Pero ni esta privatización estaba en su programa electoral, ni pueden obviar las 11.000 firmas recogidas por la Plataforma frente a los 6.532 votos obtenidos por el PP en 2011. Se puede comprar la voluntad de diez personas, pero no la de todo un pueblo.
La Plataforma ya ha anunciado que acudirá a la justicia ante las irregularidades que considera se han producido y que las concentraciones de los viernes exigiendo una consulta popular se mantienen. A su vez, han animado a los vecinos a seguir participando democráticamente en las asambleas para decidir cómo continuar la lucha. Burgos, Alcorcón, Madrid, Alcázar..., el veni, vidi, vici se acabó en Hispania.