¡Basta de violencia policial!

El pasado sábado 13 de febrero, las vecinas y vecinos de Linares salieron a manifestarse contra la brutalidad policial de dos agentes que la noche anterior dieron una paliza salvaje a un hombre a las puertas de un bar. Completamente fuera de sí y borrachos - uno de ellos con la mascarilla quitada y otro con la bandera de España impresa en ella - lo golpearon brutalmente dándole puñetazos y patadas en la cabeza y la cara, las costillas y todo el cuerpo, incluso cuando ya estaba inmovilizado en el suelo y era imposible que se defendiera. Además cuando la hija de este, una menor de 14 años, trataba de frenar la paliza que estaba recibiendo su padre también recibió varios golpes, empujones y puñetazos por parte de uno de los policías.

No es un caso aislado, es brutalidad y abuso policial

Esta agresión ha sido la gota que ha colmado el vaso. Tal como se ha demostrado esta actuación no es para nada un hecho aislado y los agentes eran muy conscientes de lo que hacían y de su impunidad para hacerlo. De hecho, durante la paliza uno de los agentes - subinspector de policía -trata de impedir que se grabe mediante amenazas y se jacta de que las víctimas se merecían la agresión, bailando o burlándose del cuñado de la víctima cuando pedía a otros agentes que le sometieran a una prueba de alcoholemia. Una petición que fue conscientemente ignorada por la policía que acudió al lugar.

A raíz de la agresión varias personas de la localidad han denunciado públicamente que estos y otros agentes de Linares abusaban constantemente de su autoridad y habían protagonizado varios altercados previamente, cuando salían de fiesta, se emborrachaban y amenazaban a quien se pusiera por delante.

También ha salido a la luz que uno de los agentes implicados en la paliza acosa constantemente a mujeres jóvenes y menores de Linares, a las que seguía en redes sociales y escribía mensajes privados, ¡llegando a perseguirlas con el coche patrulla o en los locales de ocio nocturno de la localidad! Un uso de la autoridad para acosar a mujeres que era ampliamente conocido en la localidad, llegando a haberse presentado varias quejas al respecto contra él, pero al que ni siquiera se le había abierto un expediente. ¿Cómo es posible que ante hechos de abuso policial y acoso como estos, este agente no hubiera sido apartado fulminantemente del cuerpo? ¿Qué mujer acosada por algún agente va a atreverse a ir a la comisaría a denunciarle?

Este es el carácter reaccionario y abusivo de estos elementos, que hacen uso de la impunidad total que les concede su placa y un aparato del Estado que les protege y otorga una posición intocable.

La rabia de los vecinos llena las calles de Linares y la policía responde con la represión

Este abuso policial sistemático es lo que ha hecho estallar la rabia de las y los vecinos del municipio, que salieron a manifestarse para exigir justicia y que estos dos elementos sean expulsados inmediatamente del cuerpo de policía. Sin embargo estas protestas fueron respondidas con más violencia policial y la represión a través de cargas policiales salvajes. Unas cargas en las que se llegó a disparar munición real contra los manifestantes, hiriendo con perdigones a dos personas que tuvieron que ser atendidas en el hospital, una de las cuales sigue ingresada por los 10 orificios que le produjo el disparo de la escopeta.

Aunque en los medios de comunicación se ha insistido constantemente que durante estas protestas se produjeron numerosos altercados que produjeron lesiones a una veintena de agentes, la realidad es bien diferente. Las numerosas imágenes y vídeos que se han distribuido dan buena muestra de cómo fueron las cargas desproporcionadas de la policía lo que produjo la mayor parte de los disturbios y los heridos. En algunas se ve a la policía golpeando y deteniendo a varias personas sin ninguna justificación, la mayoría jóvenes. En otro vídeo se ve claramente a un agente disparando a menos de dos metros de distancia una pelota de goma a la cabeza de un hombre, que se encontraba hablando con un grupo de jóvenes, y cómo este cae inconsciente al suelo.

Y ante estos hechos, que podrían haber tenido consecuencias dramáticas y haber supuesto el asesinato de dos manifestantes, las únicas declaraciones por parte de los responsables de la Policía es ¡qué debió de tratarse de un error! ¡Qué absoluta vergüenza!

¡Basta de represión!

La manifestación en Linares y las movilizaciones que han tenido lugar esta semana por la libertad de Pablo Hasél en todo el Estado, con decenas de miles de jóvenes en las calles, han mostrado la rabia que existe, especialmente entre la juventud, hacia este sistema. Un sistema que permite que estos elementos reaccionarios campen a sus anchas, exhiban simbología fascista sin ningún tipo de consecuencia y se amparen en su uniforme para acosar a mujeres o para amenazar y golpear a la gente. Que permite que una manifestación de nazis recorra las calles de Madrid haciendo apología del Holocausto. Que permite que la corrupción de los Borbones quede impune mientras se encarcela a un rapero por denunciarlo en sus letras... Un sistema y un régimen del 78 que no duda en imponer la solución represiva a quienes nos levantamos contra este estado de cosas.

Desde Izquierda Revolucionaria y el Sindicato de Estudiantes nos solidarizamos con las vecinas y vecinos de Linares que han sido duramente reprimidos por alzar la voz exigiendo justicia ante los abusos sistemáticos de la policía. Unos abusos que no se limitan ni mucho menos a Linares sino que son los mismos que vemos en nuestras localidades y en nuestros barrios todos los días y en las cargas policiales a las manifestaciones de la izquierda esta última semana.

Por eso exigimos la dimisión de Marlaska y la expulsión de la Policía Nacional de los mandos que ordenaron la carga policial contra los y las manifestantes del sábado en Linares y de estos días en las manifestaciones por la libertad de Pablo Hasél, así como la expulsión inmediata del cuerpo de todos los agentes implicados, ¡exigimos juicio y castigo ejemplar! 

De la misma manera exigimos al Gobierno del PSOE y Unidas Podemos que deje de mirar para otro lado y de tolerar la simbología, propaganda y actividad fascista dentro de la policía, que alienta a elementos como estos a desplegar toda su brutalidad amparados en la impunidad de la que gozan. Que derogue inmediatamente la Ley Mordaza que impuso el Partido Popular y que se utiliza sistemáticamente contra la juventud y la clase trabajadora, para criminalizar a la izquierda que lucha y contener la movilización social, pero también para justificar la violencia sistemática de los cuerpos represivos y dotar de impunidad a quiénes nos golpean, disparan y reprimen.

¡Basta ya de reprimir a los y las que luchamos!
¡Depuración inmediata de machistas, racistas y fascistas de los cuerpos de seguridad del Estado!

 

 

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