¡Basta ya de excusas!

El pasado jueves 6 de febrero, entrevistamos a Carmen Diego y Alejandra Tejón al finalizar la concentración semanal que el colectivo de trabajadoras en lucha mantiene frente a la Fundación Municipal de Servicios Sociales de Gijón.

EM.- Desde la última entrevista que os hicimos, en junio de 2019 (https://www.sindicalistasdeizquierda.net/index.php/sindicalistas-de-izquierda/11156-por-la-remunicipalizacion-del-servicio-de-ayuda-a-domicilio-basta-ya-de-hacer-negocio-con-nuestros-derechos) el Ayuntamiento de Gijón ha pasado de las manos de Foro por Asturias, la derecha, a las del PSOE. ¿Ha supuesto esto algún cambio real en vuestra situación como trabajadoras y respecto a vuestra reivindicación de remunicipalizar el servicio?

SAD.- Todo sigue igual. La empresa privada que explota el servicio, Aralia, sigue sin cumplir con los pliegos de condiciones. Entre los incumplimientos se encuentra el no haber abonado la paga de calidad ni los pluses de domingos y festivos. También está tratando de una forma totalmente despreciativa a nuestras compañeras eventuales, unas 30 de la plantilla de 270, a las que no les están pagando las liquidaciones del contrato. El Ayuntamiento dice que ha sancionado a la empresa, pero a ciencia cierta ni siquiera sabemos si hay algún tipo de negociación entre este y la empresa, hay un silencio absoluto.

En el mes de diciembre Aralia anunció impagos de nóminas y de pagas extra, luego dijo que eran “retrasos en los pagos”. En vez de pagar entre el uno y el cinco, ese mes se cobró el 12, lo que supuso que a las trabajadoras, muchas de nosotras de familias monomarentales y que vivimos exclusivamente de nuestro sueldo, el banco nos devolviera recibos con los problemas que eso implica. Las compañeras que tienen que poner su coche a disposición de la empresa para trabajar tuvieron que seguir pagando gasolina para seguir trabajando todo ese tiempo, porque a trabajar no podemos dejar de ir aunque no nos paguen.

Cuando Aralia anunció impagos el Ayuntamiento incluso habló de un posible contrato puente para retirarle el contrato por incumplimiento, pero en el último pleno la concejala dijo que la empresa estaba pagando y que por eso el contrato con Aralia seguía en vigor. Pero eso no es verdad; pagó a una parte de la plantilla, fundamentalmente a trabajadoras fijas, pero tanto a fijas como eventuales no nos están pagando pluses de festivo, por ejemplo.

Después la concejala matizó que sabían que había algunas trabajadoras que no estaban cobrando. Para nosotras eso es motivo más que suficiente para rescindir ese contrato y remunicipalizar el servicio. Todo el rato tenemos que estar yendo a reclamar; salimos de trabajar a las cuatro o cinco de la tarde y la oficina cierra a las seis, vamos sin comer para que luego no nos resuelvan las reclamaciones y nos mareen con formalidades para ver si desistimos. Juegan con nosotras.

EM.- ¿Cuál es la historia de vuestra lucha, desde cuando os movilizáis pidiendo la remunicipalización del SAD Gijón?

SAD.- Comenzamos en 2.001. Desde entonces no hemos parado. No hacemos más que rodar de una empresa a otra, y con todas hay que estar vigilando las nóminas y que se cumplan los derechos adquiridos ¡nos han intentado chulear hasta las cotizaciones!

En 2016 montamos la Plataforma SAD Asturias. Cuando Podemos irrumpió y se rompió el bipartidismo vimos una oportunidad de empezar a visibilizarnos. Participamos en un montón de mítines explicando nuestra situación. También estuvimos recorriendo todos los municipios de Asturias, contando nuestras condiciones y haciendo una especie de mapa de lo que había en cada sitio.

Después nos entrevistamos con cada uno de los grupos municipales que había en aquel momento en el Ayuntamiento de Gijón: para muchos era una novedad, sabían que existía el servicio pero no tenían ni idea de las condiciones. Lo que luego nos sorprendió, y nos indignó, es que cuando hicimos una segunda rueda de entrevistas todo seguía igual, y ya no tenían la excusa del “desconocimiento”, de hecho muchas veces en el pleno han reconocido nuestra precariedad, llevan más de treinta años mirando para otro lado y no parece que tengan intención de cambiar.

Como Plataforma hemos estado también, junto con compañeras del SAD de otras zonas del Estado, en el Congreso de los Diputados cuando Unidas Podemos presentó dos PNL (Proposición No de Ley), una para reconocer las enfermedades profesionales, la reducción del epígrafe para la edad de jubilación y que se cumpliese la ley de prevención de riesgos laborales, y otra para las remunicipalizaciones. También en 2018 con motivo de otra PNL presentada por el PSOE contra la discriminación por razón de sexo. Posteriormente estuvimos en Moncloa con el jefe de gabinete de Pedro Sánchez y hasta fuimos a Bruselas. No descartamos volver al Congreso a recordarles nuestra situación porque estamos a la espera de que haya un cambio que, hasta el momento, no se ha producido.

El último capítulo de nuestra lucha hasta el momento son las concentraciones que, desde que en diciembre Aralia anunciara impagos, venimos haciendo semanalmente. Todos los meses acudimos a protestar al pleno municipal y nos movilizamos con los y las pensionistas todas las semanas.

EM.- Tenéis muy claro que la remunicipalización del servicio es la solución. ¿En qué ejemplos os apoyáis para defenderlo?

SAD.- Nosotras estamos organizadas a nivel estatal en la Plataforma de Auxiliares de Ayuda a Domicilio y conocemos de primera mano casos de remunicipalización y de funcionamiento del servicio con carácter público. Sin ir más lejos el SAD Gijón nació siendo público, pero a los pocos años se privatizó y se convirtió en un negocio. Aquí mismo en Asturias, hay 48 municipios en los que el servicio está gestionado directamente por Ayuntamientos, sin empresas privadas de por medio. Pero además en los últimos años se ha logrado la remunicipalización en Ayuntamientos como los de Chiclana, Cádiz o Jerez de la Frontera. En este último caso el Ayuntamiento, que estaba intervenido por Hacienda, aprobó la remunicipalización y a día de hoy hay 400 trabajadoras, 100 más de las que había, no hay lista de espera, tienen muchos más usuarios y usuarias y muchas más prestaciones, y las trabajadoras han firmado un convenio que ya lo quisiéramos aquí.

Allí donde se ha remunicipalizado el servicio las condiciones de la plantilla han mejorado y el servicio también. Y contra todos los miedos que nos quieren meter desde el minuto cero en que pedimos la remunicipalización, nadie ha tenido que hacer ningún concurso oposición. Aquí nadie está pidiendo ser funcionaria, remunicipalizar no es eso y mucho menos despedir a las trabajadoras actuales, sino dignificar a las plantillas y mejorar el servicio haciéndolo público y eliminando el negocio que ahora mismo hacen las empresas con nuestras vidas y nuestros derechos.

EM.- ¿Qué balance hacéis de estos veinte años de lucha?

SAD.- Pues es una lucha titánica, porque por una parte hay que pelear con todas las empresas por las que hemos ido pasando. Luego está la batalla con el Ayuntamiento, que es quien concede el servicio a una empresa privada. Casualmente en Gijón tenemos además a una mujer alcaldesa, la socialista Ana González, que constantemente hace gala de su feminismo y del de su equipo de gobierno, algo que nos sorprende muy mucho porque no vemos donde está la parte feminista de tener a una plantilla de 270 mujeres precarizadas con dinero público. Nunca nos ha recibido. Pensamos que hay muchas maneras de maltratar a una mujer, y creemos que tenernos precarizadas, y por tanto vulnerables, también es una forma de maltrato, tanto a las trabajadoras como a los y las usuarias, porque además de que nuestras condiciones laborales son pésimas, el servicio que damos no tiene la calidad que debería.

Luego está la pelea que tenemos que dar en el Comité de Empresa con CCOO y UGT. Con el tema de los impagos se hizo una asamblea porque les presionamos a ello y fue la propia asamblea, las trabajadoras, las que forzaron que hubiera movilizaciones un día a la semana. Votamos a favor toda la asamblea y las dos delegadas que estamos en minoría en el comité, y el resto del comité ni siquiera votó. Vinieron solo a tres concentraciones y fue porque las obligó la asamblea de las trabajadoras.

En el otro lado de la balanza vemos la reacción y el apoyo de la gente cuando conoce nuestra situación. Por ejemplo hemos rodado un documental “El SAD, Las Hadas existen”, visibilizando nuestro trabajo y en qué condiciones lo realizamos. Se ha proyectado en muchas ciudades de todo el Estado y la receptividad es muy buena, la gente se queda muy impresionada e incluso familiares de usuarios nos dicen que no tenían ni idea de cuales eran nuestras condiciones. Eso nos anima mucho.

Ahora mismo estamos trabajando en unas propuestas para el nuevo Gobierno, para cambiar la Ley, que sea eficaz y finalista, y que se incluya en la Constitución el derecho de todo ciudadano a que, cuando le falte la salud, sea cuidado como se merece. Nuestro servicio es relativamente nuevo, tiene treinta y un años nada más, y como nuevo que es salió con muchas carencias, se quiso dar una salida profesional a las mujeres pero no se la dignificó, se nos enfocó a los cuidados de forma precaria. Nosotras tenemos muy clara cuál es la solución y la única forma de garantizar ese derecho que es garantizando su carácter público, como gritamos todos los jueves ¡La solución es la remunicipalización!

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