Hoy, viernes 10 de abril, por segundo día consecutivo los trabajadores de Navantia-San Fernando deciden en asamblea a mano alzada continuar con la producción parada contra las listas negras y en solidaridad con los compañeros Manuel Balber y Jesús Galván. 

Ante los intentos de la dirección de Navantia y la patronal de auxiliares de coaccionar a algunas plantillas, la respuesta ha sido clara: dar un paso más y organizar una culebra dentro de las instalaciones, pasando taller por taller, y paralizándolo todo. Frente a sus amenazas y represión, nuestra conciencia y organización.

Porque si atacan a uno, atacan a todos. Porque la dignidad de la clase obrera no se compra.

A continuación reproducimos la hoja (Pincha aquí para descargarla en pdf) de CGT en la industria auxiliar de Navantia San Fernando repartida esta mañana en apoyo a los compañeros de la Coodinadora de Trabajadores del Metal.

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¡No a las listas negras! ¡Hacer sindicalismo no es delito!
Solidaridad con Jesús Galván y Manuel Balber

Desde CGT Navantia-San Fernando queremos mostrar todo nuestro apoyo a los compañeros de la Coordinadora de Trabajadores del Metal Jesús Galván y Manuel Balber en su lucha contra las infames listas negras que la patronal del metal gaditano creó para castigar a los sindicalistas que luchan por unas condiciones de trabajo dignas.

Una medida gansteril-empresarial que les impide trabajar en la bahía de Cádiz desde hace ya casi una década y que afecta a otros muchos compañeros que también están siendo víctimas de una feroz represión tras la huelga del metal del pasado verano. El objetivo de los patronos, con el silencio cómplice de las cúpulas de CCOO y UGT, es intentar amedrentar al resto de trabajadores y tenernos con la cabeza gacha para que no luchemos contra la explotación a la que nos quieren someter. ¡No lo conseguirán!

Después de una campaña ejemplar para denunciar que las listas negras de la mafia patronal funcionan, es más, que esto ocurre con la complicidad de empresas públicas como Navantia y de las direcciones sindicales de CCOO y UGT, el 8 de abril los compañeros decidieron subirse a una grúa del astillero de Navantia-San Fernando, desplegar una gran pancarta denunciando las listas negras y aguantar allí hasta obtener una solución.

No exigen nada más que lo que es justo: el fin de las represalias y poder trabajar en su tierra, porque hacer sindicalismo no es delito. La respuesta y la solidaridad de la clase obrera no se ha hecho esperar: el jueves 9 esta factoría ha amanecido paralizada por completo y las muestras de apoyo llegan de muchas otras zonas del Estado. Porque sabemos que cuando tocan a uno, nos tocan a todos. Desde aquí decimos que nos van a tener a su lado en todo momento.

Que estos compañeros, padres de familia y soldadores cualificados con más de treinta años de experiencia, se encuentren en esta situación es más sangrante, si cabe, en un momento en el que todo el mundo sabe que la carga de trabajo en la industria del metal de Cádiz pasa por un momento histórico. Se necesitan miles de trabajadores de todos los oficios y son los cualificados los que más se cotizan.

Y en el caso de Navantia es aún más escandaloso que se produzca este veto a los compañeros, puesto que se trata de una empresa pública cuya gestión depende del Gobierno del PSOE-Sumar, un Gobierno que se autoproclama como el más progresista de la historia pero que a la hora de la verdad no ha cambiado un ápice las relaciones laborales dentro de Navantia, que no se diferencian en nada respecto a lo que sucedía con los gobiernos del PP.

Hay que señalar también que a la petición que han hecho Jesús Galván y Manuel Balber a la exministra de Hacienda (responsable de Navantia) y actual candidata por el PSOE a las elecciones andaluzas, María Jesús Montero, para que dé una solución política a esta situación completamente antidemocrática, su única respuesta haya sido el silencio. Es decir, un desprecio total a los derechos de los trabajadores. A lo que ahora se suma la subdelegada del Gobierno del PSOE en Cádiz, Blanca Flores, quien ante la protesta de nuestros compañeros afirma sin sonrojo ninguno que “no existen listas negras” y que “el Gobierno va a investigar cómo han podido acceder”  a la grúa y entrar en el astillero. ¡Qué vergüenza! En lugar de investigar las listas negras, una vez más criminalizan a la clase obrera y se ponen del lado de la patronal, como cuando nos mandaron las tanquetas a la barriada de Río San Pedro o pusieron en marcha la Operación Fuego deteniendo a 25 compañeros por luchar en las huelgas del metal. Luego nos dirán que viene la extrema derecha.

Desde CGT en la industria auxiliar de Navantia-San Fernando hacemos un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras de las factorías de Navantia de Cádiz y de todo el Estado a intensificar la solidaridad con Jesús Galván y Manuel Balber hasta lograr el fin de las listas negras.

Porque somos una sola clase y los trabajadores de la principal también sufren la actitud antisindical de Navantia, emplazamos al comité de empresa y al resto de los sindicatos de la principal a acordar acciones de solidaridad con estos compañeros, garantizar que no se les aísla y que no se utilice al personal de seguridad para evitar que reciban la comida y bebida que les queremos hacer llegar sus compañeros.

¡Hacer sindicalismo no es delito, las listas negras sí!

¡Una sola clase, una sola lucha!

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