El 12 de abril de nuevo miles de personas llenaremos las calles de toda Andalucía en defensa de la sanidad pública. La rabia de la clase trabajadora de todos los barrios y pueblos desbordará las principales avenidas de las capitales andaluzas. Golpearemos otra vez.
Y no es para menos. En estos siete años de gobierno de la derecha los recortes del Partido Popular se han hecho notar. Andalucía se ha convertido en la comunidad autónoma con la mayor lista de espera de todo el país con una media de 11 días para el médico de cabecera e incluso de 160 días para las especialidades. Por dar cifras, actualmente más de un millón de personas esperan una intervención quirúrgica. La situación es de absoluto colapso. No exageramos si decimos que probablemente cientos de personas mueren esperando que las operen o atiendan.
Por no hablar del mayor escándalo de este gobierno. El sufrimiento de más de 4 000 mujeres que están sufriendo la crisis de los cribados del cáncer de mama. Mujeres que pese a todo, se han levantado por sus derechos. Sus cientos de reclamaciones al SAS siguen sin respuesta, viéndose obligadas a recurrir a los juzgados. Un auténtico calvario. Todo esta ‘’negligencia’’ no es ningún error, sino un menosprecio y ataque claro contra la mujer trabajadora.
Todo esto ni siquiera se trata de una cuestión de recortes o falta de dinero, sino de un plan político, la apuesta por un modelo concreto: la privatización de la atención sanitaria. Un plan que ya ha dado sus frutos. Los seguros privados en Andalucía han pasado de menos de 700 000 a casi 2 millones de personas. La lógica capitalista en su máxima expresión. La atención sanitaria, para quien pueda pagársela.
También hay que decirlo claro. Este plan habría sido imposible sin la colaboración del PSOE. Son de sobra conocidos los recortes del pasado gobierno de Susana Díaz que llevaron a Andalucía a ser la CCAA que más médicos ‘’perdió’’. Pero también el Gobierno más progresista de la historia está permitiendo que se privatice la sanidad en todas partes, mirando para otro lado e incluso manteniendo sin derogar la Ley 15/1997 que permite la privatización del sistema sanitario.
Y por supuesto habría sido imposible sin la estrategia de paz social de CCOO y UGT, que se han negado a impulsar la lucha del personal sanitario y unificarla con la de miles de usuarios por una gran huelga general en defensa de los servicios públicos. No derrotaremos al PP con acuerdos de migajas sino con la lucha en la calle.
Hoy más que nunca tenemos que defender todos los servicios públicos, golpear como estamos haciendo hoy con la movilización más contundente y avanzar hacia la huelga general
A la clase trabajadora nos va la vida en ello.
¡FUERA LA JUNTA DEL PP! ¡ABAJO MORENO BONILLA Y ANTONIO SANZ!
Defendamos la sanidad pública. ¡Todas y todos a las manifestaciones del domingo 12 de abril!



















