Una carta firmada por decenas de víctimas del franquismo, luchadoras y luchadores contra la criminal dictadura, ha sido entregada en la mañana de hoy en en el Paseo de la Castellana 14, Madrid, donde se encuentra la sala 1ª de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional.
La carta entregada al Registro por Luis Suárez, Willy Meyer y Pablo Mayoral (tres antifranquistas detenidos y torturados en la DGS durante la dictadura) hace referencia a la indignante y vergonzosa decisión de la Audiencia Nacional de suspender de forma cautelar la declaración de la Casa de Correos de Madrid, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, como Lugar de Memoria Democrática, edificio que anteriormente albergo el mayor centro de torturas de la dictadura y parte de la transición, la Dirección General de Seguridad, hasta 1985. El tribunal ha estimado que colocar una placa con ese distintivo podría dañar la imagen institucional del edificio y afectar a las actividades que allí se desarrollan.
Como respuesta en la carta entregada se dice:
“El respaldo de ese tribunal a esta posición le hace cómplice de su intento de blanqueo del franquismo aun a costa de convertir a todo un tribunal de justicia en propagador de tesis tan irracionales y absurdas como contrarias al derecho internacional de los derechos humanos, además de contra nuestra propia legislación en materia de memoria democrática. Y viene a confirmar la idea de que hay un grave déficit de cultura democrática en el seno de la judicatura de este país. Además, el Tribunal convierte así a la antigua DGS en una excepción europea con relación a los edificios destinados a la persecución, torturas y asesinatos a la Resistencia por parte del nazi fascismo en los entonces países ocupados y en Alemania e Italia.”
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, ya adelantó que recurrirán la suspensión. «Seguimos defendiendo que el nombramiento como lugar de memoria solo implica poner una placa en la fachada y que eso no interrumpe ni perjudica ni afecta al uso habitual del edificio.”
Y el movimiento memorialista que agrupa a todas y todos los represaliados se plantea nuevas acciones contra esta vergonzosa decisión.
La carta firmada por decenas de resistentes contra el franquismo termina:
“Con este auto ese Tribunal está sí dañando la imagen de una justicia capaz de un ejercicio tan indigno de irracionalidad y falta de sensibilidad democrática, además de un insulto directo a nosotros y nosotras como víctimas.”
-----------------------
Carta abierta de las personas torturadas en la antigua Dirección General de Seguridad a la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional
Las personas firmantes de esta carta, víctimas todas de torturas y malos tratos de la policía franquista en el edificio que fue Dirección General de Seguridad (DGS), antigua Real Casa de Correos y actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, ante el auto de esa Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional de 18 de mayo de 2026, suspendiendo de forma cautelar su declaración como Lugar de Memoria Democrática, estimando así el recurso de la Comunidad de Madrid, queremos manifestar nuestro estupor e indignación por esa decisión.
El recurso de la Comunidad de Madrid contra la declaración de Lugar de Memoria Democrática del edificio de la antigua DGS no fue sino una burda reacción negacionista y antidemocrática más en su línea permanente de ocultación de la historia de este país y región en el siglo XX, así como de desprecio hacia las víctimas del fascismo.
El respaldo de ese tribunal a esta posición le hace cómplice de su intento de blanqueo del franquismo aun a costa de convertir a todo un tribunal de justicia en propagador de tesis tan irracionales y absurdas como contrarias al derecho internacional de los derechos humanos, además de contra nuestra propia legislación en materia de memoria democrática. Y viene a confirmar la idea de que hay un grave déficit de cultura democrática en el seno de la judicatura de este país. Además, el Tribunal convierte así a la antigua DGS en una excepción europea con relación a los edificios destinados a la persecución, torturas y asesinatos a la Resistencia por
parte del nazi fascismo en los entonces países ocupados y en Alemania e Italia. Esos edificios se significaron y significan como lugares de memoria.
La memoria del franquismo y de la lucha por las libertades en la segunda mitad del pasado siglo no puede bajo ningún criterio mínimamente solvente dañar la imagen institucional de la actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, puesto que, de entrada, el edificio en cuestión dejó de estar ocupado por la Dirección General de Seguridad a finales de los años 70, es decir, hace más de 45 años, cuando no solo no era propiedad de la Comunidad de Madrid, sino que ni siquiera se había creado esa institución. Muy al contrario, el reconocimiento de los crímenes políticos del pasado prestigiaría a esa institución en tanto que defensora de los derechos humanos y de la reparación de las víctimas del fascismo, mejorando, en suma, la imagen en esta materia de una Comunidad de Madrid necesitada sin duda de mucha mejora.
En particular, como víctimas directas de los abusos de la policía franquista durante más de 30 años en el interior de ese inmueble, debemos subrayar que la consideración de que nuestra memoria pueda dañar una imagen institucional constituye una ofensa colectiva gratuita e intolerable. El recuerdo de las torturas padecidas es inseparable del de nuestra lucha por la libertad y contra el fascismo, un recuerdo que no daña, sino que honra a nuestra sociedad y nuestra historia.
Con este auto ese Tribunal está sí dañando la imagen de una justicia capaz de un ejercicio tan indigno de irracionalidad y falta de sensibilidad democrática, además de un insulto directo a nosotros y nosotras como víctimas.
Nota: Se siguen recogiendo firmas hasta el miércoles 20, que se entregan en el Paseo de la Castellana 14, donde se encuentra la sala 1ª de lo contencioso-administrativo, a las 12:00 horas.
Enviar a
* Primeros firmantes
Willy Meyer Pleite, detenido y torturado en la DGS en enero de 1972
Luis Suárez-Carreño Lueje, detenido y torturado en la DGS en junio de 1970 y julio de 1973
Gorgonio Ferrero Montero, detenido en abril de 1972
Petra Fernández Ruíz, detenida en marzo de 1972
José Benito Batres
Begoña San José
Nati Camacho García-Moreno
Enrique Arias Romera
María Dolores Moreno Camacho
Ulpiano Rodríguez Calvo
José Francisco Serrano Caballero
Pedro Crisostomo Sebastián
Mariano Ortiz Batres
Pedro Oya Aguilar
Andrés Linares Capel
Estefanía Sánchez Díaz
Dulcenombre Caballero González
Ernesto Alajarin Fernández
Fernando Navarra Bárcena
Abel Roldán López
Manuel López Rubio
Victoriano Andrés Poveda



















