Este 7 de enero Renee Good, observadora civil voluntaria que monitoreaba las actuaciones de ICE en nombre de organizaciones proinmigrantes, fue asesinada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Las imágenes, que han corrido como la pólvora, muestran perfectamente como el agente dispara a bocajarro sobre ella a través de la ventanilla del coche mientras trataba de abandonar la calle, sin mediar ningún tipo de provocación. Una ejecución a sangre fría que señala al ICE como lo que es: un escuadrón de choque fascista contra la clase obrera y la juventud.

Este asesinato se produce en medio de un despliegue salvaje del ICE en el estado de Minnesota, acompañado de una campaña racista contra la comunidad somalí en ese estado. La administración Trump ha iniciado el despliegue de 2.000 agentes del ICE en Minneapolis, que ya el lunes realizaron 150 detenciones. Se trata de una ofensiva contra los trabajadores migrantes y de una provocación muy seria en la misma ciudad donde fue asesinado George Floyd y que fue el corazón del estallido del Black Lives Matter en 2020.

Imperialismo en el exterior y guerra contra la clase obrera en el interior

Tras conocerse el asesinato, todos los portavoces de la administración Trump salieron no solo a defender la actuación del ICE, sino a justificar el asesinato de Renee. El presidente Donald Trump ha afirmado en sus redes sociales que la conductora "obstruyó, resistió y atropelló violentamente al agente, que disparó en defensa propia", y ha responsabilizado de este asesinato a la izquierda: “Se está estudiando la situación en su totalidad, pero la razón por la que se producen estos incidentes es porque la izquierda radical amenaza, agrede y ataca a nuestros agentes del orden y agentes del ICE a diario. Solo están tratando de hacer su trabajo de MANTENER LA SEGURIDAD EN ESTADOS UNIDOS. ¡Debemos apoyar y proteger a nuestros agentes del orden frente a este movimiento radical de izquierda que promueve la violencia y el odio!”. También su secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha calificado la actuación de Renee como “terrorismo doméstico”.

Los fascistas norteamericanos del siglo XXI, muchos de los cuales nutren las filas del ICE y del aparato del Estado trumpista, califican a nuestras hermanas y hermanos migrantes como seres inferiores, sin derechos y cuyas vidas no valen nada. El trumpismo ha impuesto el terror entre la comunidad migrante igual que hacían los nazis y sus tropas de asalto con la comunidad judía en Alemania. A las más de 220.000 detenciones que se calculan se produjeron hasta octubre de 2025, se suman 30 personas que han muerto bajo custodia del ICE el año pasado, la cifra más alta desde 2004.

Las protestas sacuden EEUU 

Pocas horas después, en el lugar del asesinato de Renee, ya se había levantado un altar y cientos de personas se congregaban para rendir homenaje a la última víctima del racismo institucional del ICE. El dolor y la rabia se expresaron en una manifestación masiva que sacudió la ciudad de Minneapolis y que hizo retroceder al ICE en un momento dado. Las reivindicaciones son claras: 1. Expulsión del ICE de Minnesota. 2. Fin de las deportaciones masivas. 3. juicio y castigo para los responsables del asesinato de Renee.

Pero las movilizaciones no se limitaron a Minneapolis: Nueva York, Boston, Washington… y hasta 100 ciudades han sido testigos de un estallido que señala al corazón del racismo institucional, al ICE y a la administración Trump. Movilizaciones que son un capítulo más de la resistencia contra la agenda racista, imperialista y fascista de Trump.

Tanto el gobernador de Minnesota como el alcalde de Minneapolis, ambos demócratas, realizaron declaraciones rechazando el asesinato de Renee y señalando la actuación criminal del ICE. Pero acto seguido, después de la oleada de protestas que ha llenado las calles de decenas de ciudades en EEUU, y que en Minnesota ha dejado decenas de detenidos tras los disturbios de la policía, el gobernador Tim Walz no ha dudado en declarar el  estado de emergencia y activar a la Guardia Nacional con 2.000 efectivos en reserva. ¡Qué hipocresía!

Las calles de EEUU se llenan de rabia contra el ICE otra vez más. La clase obrera y la juventud estadounidense están empujando en la única dirección que puede derrotar a Trump y su agenda imperialista y neofascista: la lucha de masas, la organización de clase y la huelga general.

¡Solidaridad con la clase obrera inmigrante!

¡Abajo el ICE! ¡Fuera Trump!

 

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