gaza9_1.jpg¡Retirada inmediata de las tropas israelíes de Gaza! ¡Por la Federación Socialista de Oriente Medio!

Hoja en PDF de la Corriente Marxista El Militante

¡Retirada inmediata de las tropas israelíes de Gaza! ¡Por la Federación Socialista de Oriente Medio!

El pasado 27 de diciembre el ejército israelí lanzó la  mayor ofensiva militar contra suelo palestino desde la Guerra de los Seis Días en 1967. Esta vez las víctimas son las masas palestinas que malviven en la franja de  Gaza: los muertos se acercan ya al millar y los heridos superan los 3.000, hacinados en los hospitales sin medios médicos para ser atendidos.

El ejército sionista está utilizando aviones F-16, helicópteros Apache y todo tipo de armamento moderno contra un pueblo indefenso. Sólo el día 27 se lanzaron más de 100 toneladas  de bombas. Una brutalidad que arrasa escuelas, fábricas,  casas, hospitales y cultivos en un territorio sumergido en el paro y la miseria endémica, agravados por el continuo  bloqueo al que se ha sometido a una de las zonas más densamente pobladas del mundo.

Los objetivos de la masacre

La supuesta razón utilizada por el Gobierno sionista para justificar este criminal ataque es impedir" que Hamas siga lanzando cohetes contra territorio israelí. Pero esto no es más que una burda excusa. En realidad todo este horror está dirigido contra un pueblo que no quiere ceder en su lucha por sus derechos y por conseguir una vida digna. En palabras de un alto mando militar israelí: "Cuando sospechamos que hay un miliciano en una casa, disparamos un misil, después dos proyectiles de artillería y luego la excavadora derriba las paredes". ¡¡Y todavía hay algunos reaccionarios que se atreven a decir que el Estado sionista es el baluarte  de la moderna civilización en Oriente Medio!!

La clase dominante israelí, y su corrupta casta dirigente, juegan nuevamente la carta de la guerra y el chovinismo para desviar la atención de los jóvenes y los trabajadores de  Israel. En un contexto en el que la crisis social y política del país está alcanzando cotas insoportables, los ataques de la burguesía sionista a los niveles de vida de los trabajadores ha desencadenado durante los últimos dos años una oleada  de huelgas y protestas que han abarcado todos los sectores de la sociedad; precisamente en los días previos al inicio de los ataques, los sindicatos amenazaban con la convocatoria de una huelga general contra el recorte del gasto público.

El papel del imperialismo,  sus satélites y sus agencias

Como ya ocurrió durante las guerras imperialistas contra Iraq y Afganistán, los dirigentes reformistas de la izquierda apelan a las Naciones Unidas como solución al problema palestino. Pero la experiencia histórica ha dejado claro que la ONU no es un organismo independiente sino una plataforma al servicio de los intereses del imperialismo, y más directamente del imperialismo norteamericano. Durante medio siglo se han aprobado en la ONU numerosas resoluciones sobre la cuestión palestina, sin el más mínimo resultado e incumplidas reiteradamente por Israel. ¿Acaso la ONU ha declarado un embargo contra Israel tan brutal como el que sufrió Iraq tras la primera Guerra del Golfo o el que sufre Cuba? Evidentemente no.

La solución tampoco está en el envío de cascos azules o de una fuerza militar de interposición dirigida por la UE como defienden algunos. La guerra en Afganistán cuenta con el beneplácito de una resolución de la ONU, ¿eso cambia su carácter imperialista? ¿Es menor el sufrimiento que padece el pueblo afgano? Quizá baste con recordar las atrocidades cometidas por los cascos azules de la ONU en Somalia o la represión que sufre el pueblo haitiano también bajo la bandera azul de la ONU.

La ONU no ha sido más que una agencia utilizada por las potencias imperialistas para legalizar" ante la opinión pública mundial intervenciones militares de todo tipo y para defender sus intereses en distintas partes del mundo. Cuando por diferentes razones no han podido contar con el refrendo de este organismo, los imperialistas se han encogido de hombros y han seguido adelante con sus planes. Confiar en la ONU para resolver el problema palestino no es, ni más ni menos, que hacer el juego al imperialismo norteamericano y europeo, que siempre han manifestado su apoyo a la burguesía israelí en los momentos decisivos. Las distintas burguesías europeas, al igual que la estadounidense, utilizan los mismos métodos para conseguir los mismos objetivos.

Los capitalistas estadounidenses arman y financian al estado sionista de Israel porque es su punto de apoyo más fiable para defender sus intereses en la zona. A la vez y como complemento, estos campeones de la democracia no dudan en apoyar las dictaduras de Kuwait, Arabia Saudí, el régimen reaccionario de Egipto, etc, para que también les sirvan de cipayos. Las corruptas burguesías árabes son cómplices y causantes de esta masacre y también de la situación de opresión y miseria en la que viven millones de personas en Oriente Medio.

La Unión Europea ha mostrado, en estos días de masacre, toda la hipocresía de la que es capaz. Se lamenta del uso "desproporcionado" de la fuerza, pero no mueve un dedo para impedir la incursión del ejército israelí. En el caso del Estado español, el Gobierno de Zapatero tan sólo ha realizado declaraciones diplomáticas y manifestaciones retóricas.

Con la retirada de las tropas de Irak parece que se acabó su empuje en política exterior (empuje que realmente fue producto del movimiento de millones contra la guerra). El aumento de tropas en Afganistán, la intervención en Haití y Líbano, la decisión de eliminar el tope en el número de militares que el Gobierno podía enviar al exterior sin pasar previamente por el Parlamento y, en general, toda la política exterior del gobierno del PSOE, ha sido seguidista, aunque sea con matices, de las potencias imperialistas, sea Estados Unidos, sea Francia o Alemania. El problema que tiene el gobierno del PSOE es que la política exterior es una continuidad de la política interior. Y si en el terreno económico y social adoptan medidas en beneficio de los grandes banqueros y empresarios, en política exterior se tienen que plegar a esos mismos intereses.

POR UNA ALTERNATIVA SOCIALISTA Y REVOLUCIONARIA

Las potencias imperialistas intentan ahora desesperadamente que se alcance una tregua, incluso hablan de una fuerza militar de interposición. Pero la razón de esto no tiene nada que ver con motivos humanitarios: está motivada por el pánico a que se desarrolle un movimiento antiimperialista masivo en Oriente Medio, en Europa y en EEUU, que ponga en peligro su entramado de dominación y provoque la caída de regímenes reaccionarios como el de Egipto.

Las movilizaciones de millones contra la guerra imperialista en Irak son un recordatorio de lo que puede suceder, y quieren huir de ese escenario como de la peste, mucho más en el actual contexto de la crisis del capitalismo.

En el mundo árabe cientos de miles de personas han salido a las calles para protestar contra la masacre de nuestros hermanos palestinos: en Egipto, Yemen, Jordania, Iraq, Siria, Turquía, Sudán, Marruecos, Argelia, Túnez, Indonesia, Líbano... Las movilizaciones de masas se han multiplicado por toda Europa y en los EEUU. Incluso en el mismo Israel, casi 130.000 personas salieron a la calle el 3 de enero en la ciudad árabe de Sajnin convocadas por el Partido Comunista de Israel. Fue la manifestación más grande que se recuerda en la ciudad en los últimos años.

Este camino es el único que puede crear las condiciones para la auténtica paz entre los pueblos de Oriente Medio y al que más temen los imperialistas y sus satélites. Pero para que la lucha sea verdaderamente efectiva es necesario dotarla de un programa que plantee una auténtica solución.

La política de los dirigentes de OLP es un auténtico fracaso y se han convertido en cómplices del imperialismo en la zona. Pero Hamas y el integrismo islámico tampoco son ninguna alternativa. Las organizaciones fundamentalistas han confirmado sobradamente su carácter reaccionario y no quieren derrocar el capitalismo pues se basan, precisamente, en su existencia (del que extraen sus fuentes de poder y financiación, como lo muestra el caso de Irán).

Solo hay un programa realista que puede traer la paz a la zona y la fraternidad entre los pueblos: la lucha por la transformación socialista de la sociedad y por una Federación Socialista de Oriente Medio. Sólo acabando con los regímenes proimperialistas del mundo árabe y con el gobierno sionista será posible la paz. Pero para eso es necesaria la unidad de la clase obrera, de los trabajadores y los jóvenes árabes con sus hermanos de clase israelíes bajo la misma bandera de la lucha anticapitalista, antiimperialista, y por una Federación Socialista de Oriente Medio. De esta manera, se podrían eliminar los intereses capitalistas e imperialistas en la zona y el militarismo, y se crearían las condiciones para un desarrollo económico sin paro y sin miseria.

Con una Federación Socialista basada en el control democrático de la mayoría de la población, no habría lugar para los odios religiosos y sectarios, y los pueblos de Oriente Medio podrían alcanzar una convivencia fraternal y en paz.

¡Retirada inmediata de las tropas israelíes de Gaza!

¡Alto a la masacre imperialista contra el pueblo palestino!

¡Por el derrocamiento de la burguesía israelí y la corrupta oligarquía del mundo árabe!

¡Por la unidad de la clase trabajadora!

¡Por la Federación Socialista de Oriente Medio!

¡ÚNETE A LOS MARXISTAS DE EL MILITANTE!

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