Noche del 15 de diciembre de 1976, hace 49 años, Ángel Almazán Luna corre por la calle Joaquín García Morato (Santa Engracia) de Madrid, los policías lo cercan, lo golpean, lo matan. Por televisión, la campaña por el Referéndum de la Reforma Política, el primer gran éxito de la Transición.
Tras el fulgor, la publicidad repetida, ¡Estamos construyendo un nuevo país! ¿Quiénes? Sus dueños y los que esperan una parte del nuevo pastel. Ellos creen que la gente, ignorante, temerosa e idiota, acatará el nuevo orden a cambio algunas concesiones. Todo atado con nudo prieto y a veces corredizo, según convenga.
Los que se enfrentaron a ese engaño, Ángel y muchos más, sufrieron la más violenta represión que el poder perpetra cuando se inquieta el orden, aunque sea de forma pacífica, que no mansa.
Y por supuesto olvido y desprecio, como las fosas abandonadas por los vencedores.
Callados crímenes de lesa humanidad solo presentes en un lugar alejado y preciso de nuestra memoria.
El sábado 17 de enero de 2026, en el Puente de Vallecas, tendremos la ocasión de recordar: 12 horas, C) Garganta de Aisa 1. Acto en el local de CGT



















