El pasado 22 de abril, en aquel momento alcalde de Badalona, Álex Pastor (PSC), era detenido por conducir ebrio, saltarse el confinamiento y encararse a los Mossos d’Esquadra. Este escándalo mayúsculo provocó su dimisión y, después del boicot de los dirigentes del PSC a un gobierno de izquierdas, el retorno del xenófobo García Albiol a la alcaldía badalonesa.

Este hecho ha causado un enorme impacto entre miles de activistas vecinales y de la izquierda en la ciudad. Sin embargo, después del shock inicial, es necesario preparar desde ya mismo la resistencia, organizando la lucha en las calles y estableciendo el programa político que permitirá vencer a Albiol definitivamente.

El PSC en la alcaldía

Álex Pastor llegó al gobierno de la ciudad en 2018 con una moción de censura junto al apoyo del PP de Albiol y de Ciudadanos para desalojar del ayuntamiento a la alcaldesa Dolors Sabater (alcaldesa desde 2015) y a su formación Guanyem Badalona en Comú (GBeC). En medio de la lucha de millones contra el régimen del 78 y por el ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo de Catalunya, el apoyo a la represión estatal de los derechos democráticos practicado por los dirigentes del PSC, les llevó a alinearse con la derecha xenófoba y reaccionaria de Albiol.

En las elecciones municipales de 2019 el PP de Albiol obtuvo 11 concejales, la candidatura unitaria La Badalona Valenta (GBeC+ERC) 7, el PSC 6, Badalona en Comú Podem (BeCP) 2 y JxCat 1. Así, a pesar de los 11 concejales para Albiol, éste volvía 4 años después a ser derrotado claramente porque el voto de izquierdas sumaba un 33% más de apoyo más que el voto reaccionario. El PSC llegó a la alcaldía amenazando a La Badalona Valenta con permitir el regreso de Albiol si ésta no apoyaba a Álex Pastor (aunque LBV tenía un concejal más).

Al frente del Ayuntamiento, el PSC no solamente no ha resuelto los acuciantes problemas de la ciudad: precariedad, falta de vivienda asequible, servicios públicos dignos, etc., sino que además ha reproducido el mismo discurso xenófobo y racista de Albiol.

La propia Inspección de Trabajo señaló recientemente una larga lista de anomalías en las instalaciones públicas que gestiona el ayuntamiento: extintores caducados, alarmas e instalaciones eléctricas de dudosa efectividad, salidas de emergencia sin señalizar u obstruidas o la avería en la climatización que dejó a todo el municipio en los meses de verano sin bibliotecas a causa de temperaturas de hasta 35 grados y que, con la llegada del invierno, llegaron a bajar entre 13 y 15 grados. La biblioteca central de Badalona, Can Casacuberta, estuvo tres semanas cerrada por el estado lamentable de las instalaciones, que ponía en peligro a trabajadores y usuarios, y el consistorio la reabrió sin las actuaciones necesarias para asegurar la seguridad para éstos.

Por otro lado, Álex Pastor protagonizó una campaña pública realizada contra los ‘MENAs’ y contra la apertura de un centro de acogida en el barrio del Remei que perfectamente podría haber firmado Albiol. En este mismo sentido actuó el exlíder del PSC ante el trágico incendio en Sant Roc de enero del año pasado. La pobreza y falta de servicios básicos que padecen los vecinos del barrio fueron los culpables de la sobrecarga eléctrica que causó 16 heridos y 3 muertos, pero Pastor no solamente no tomó ninguna medida para poner fin a la miseria los vecinos del barrio, sino que los criminalizó y defendió aprobar una ley para detener a los “ocupas”. Una postura que nuevamente Albiol podría suscribir íntegramente.

En la misma línea al más puro estilo caciquil del PP, el gobierno del PSC ha mantenido los contratos a dedo con la empresa de publicidad ENTER GLOBAL EVENTS, la empresa que preside el marido de la concejala y hasta la fecha segunda teniente de alcalde del PSC en Badalona, Teresa González.

La lista de corruptelas en el ayuntamiento de Badalona es interminable. Desde que entró en la alcaldía se celebró cada año un concierto para inaugurar las fiestas navideñas en el paseo marítimo con el sponsor de Europa FM (con un sobrecoste estimado de 300.000 euros), actuaciones de famosos de alto caché… un absoluto despilfarro de dinero público, mientras el deterioro de las infraestructuras y los servicios, los desahucios y la precarización de la calidad de vida de las y los vecinos van en aumento. Y para sufragar todo este despilfarro del dinero de los badaloneses, el Ayuntamiento del PSC subió el IBI un 10%.

Después de todo este bochornoso historial de menos de 2 años en la alcaldía, es todavía más sangrante que Pastor justificara los actos que le llevaron a dimitir, ¡¡diciendo que fueron resultado “de la presión que conlleva gestionar una ciudad como Badalona e intentar velar por la ciudadanía”!! El cinismo sin límites de este personaje al culpabilizar a la gente de sus actos y reírse en la cara de todas y todos los badaloneses refleja la total degeneración del PSC en Badalona, que les llevó primero a pactar con el PP para lograr la alcaldía y ahora a permitir directamente el retorno de Albiol.

¡Levantemos la resistencia contra Albiol! ¡Hay que volver a las calles!

Nada más ser elegido alcalde ya ha dejado bien claro cuáles van a ser las directrices de su gestión: sus primeras medidas han sido eliminar la concejalía de Feminismos y recuperar la Unidad Omega, una división de agentes antidisturbios de la Guardia Urbana de Badalona que fue disuelto en el gobierno de Dolors Sabater. Si Albiol aplica sus políticas derechistas, particularmente en este contexto de crisis económica y de consecuencias dramáticas por el impacto de la COVID-19, provocará un desastre social para miles de familias trabajadoras de Badalona. Es necesario enfrentar a Albiol y a sus políticas con la movilización masiva en las calles.

Si inmediatamente después de conocer los resultados de las municipales del año pasado, La Badalona Valenta hubiera organizado concentraciones en los barrios y una gran manifestación donde llamase a frenar a la derecha y en defensa de un programa de izquierdas para Badalona, se hubiera granjeado un enorme apoyo social que habría imposibilitado el bochornoso chantaje de Pastor y el PSC. Y más todavía: aún habiendo aceptado a Pastor como alcalde para frenar el acceso de Albiol a la alcaldía, si LBV hubiera fomentado las movilizaciones en las calles exigiendo un verdadero parque de vivienda pública, remunicipalización de los servicios privatizados, aumento drástico de la inversión en infraestructuras públicas, etc., la gran simpatía que hubiera generado entre miles de familias trabajadoras y el impacto en las propias bases y votantes del PSC habría impedido a la dirección del PSC entregar ahora la vara a Albiol.

Pero la lucha en las calles no solamente es clave para echar a la derecha de las instituciones. Las movilizaciones y la acción directa de las masas son la vía para evitar un desahucio o para ejercer el derecho a huelga, y también para asegurar que se aprueben políticas a favor de la mayoría e incluso para que éstas realmente se lleven a cabo.

¿Qué programa necesitamos para vencer?

Es necesaria la máxima unidad entre los y las militantes de las formaciones que impulsaron La Badalona Valenta (GBeC, ERC, CUP…), de BeCP y del conjunto de la izquierda badalonesa, activistas vecinales y de la PAC y la PAH, afiliados de los sindicatos de clase, trabajadores y trabajadoras y estudiantes. La dirección de GBeC, con Dolors Sabater al frente, tiene una gran responsabilidad en este sentido, y tiene que llamar a la dirección de ERC para que se implique en esta lucha para tumbar a Albiol.

Pero también hay que aprender de los errores del pasado. El Ayuntamiento dirigido por Dolors Sabater (2015-2018) aprobó medidas positivas que beneficiaron a las familias trabajadoras, pero supuso un tímido cambio para la mayoría de vecinos de Badalona. Las amenazas a Endesa no sirvieron para acabar con la pobreza energética. El Parque Público de Vivienda no aumentó significativamente. Y es que para cambiar de verdad las condiciones de vida de las familias trabajadoras, para mejorar nuestro día a día, es necesario enfrentarse a los grandes empresarios mediante un programa socialista y la movilización en las calles.

No solamente es necesario movilizarse contra Albiol, sino que para echarlo de la alcaldía es necesario dejar clara cuál es la alternativa, que debe pasar por expropiar los pisos vacíos que tienen bancos e inmobiliarias y municipalizar los servicios básicos sin ningún tipo de indemnización –asegurando una atención sanitaria y todos los medios de protección adecuados para los trabajadores y trabajadoras contra el coronavirus–, reducir el salario de todos los concejales al salario medio de un trabajador, y poner en marcha un amplio plan de inversión pública para dignificar nuestros barrios y las infraestructuras municipales cuya aplicación sea controlada por organismos democráticos con representantes de los trabajadores y trabajadoras municipales y los vecinos y vecinas de Badalona.

La defensa de este programa generaría un apoyo entusiasta entre la mayoría de la población y permitiría enviar a Albiol al basurero de la historia, y esta vez para siempre.

¡No hay tiempo que perder! ¡Organicemos la resistencia contra Albiol!

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