En las últimas semanas el movimiento por la educación pública ha dado un salto de gigante en Catalunya y en el País Valencià, pero obviamente la convocatoria de huelga indefinida en este último territorio ha supuesto un cambio cualitativo, asestando un golpe demoledor al Govern PP- Vox.
Con un seguimiento del 90% y los centros de estudio vacíos, la huelga indefinida arrancaba el 11 de mayo con piquetes y columnas masivos que tiñeron de verde barrios, pueblos y ciudades. Un auténtico clamor social con un mensaje unánime a la Conselleria: no vamos a parar hasta acabar con esta situación indigna.
No es para menos. La situación en nuestras aulas es límite. La iniciativa de estudiantes y profesores llena las redes de vídeos en los que se muestran las condiciones deplorables de nuestro día a día. No es solo una lucha por la mejora de los salarios, es que las ratios son imposibles, los barracones sin climatizar, goteras, plagas de ratas y pulgas que golpean muchos de nuestros centros, institutos declarados oficialmente en ruinas donde damos clase, censura y ataques constantes al valencià... contra todo esto nos levantamos.
Y la prueba fue la gigantesca manifestación del pasado viernes 15 con más de 150.000 docentes y estudiantes que abarrotamos el centro de Valencia en una movilización histórica que muestra nuestra fuerza y determinación para vencer.
Como respuesta a este clamor, las provocaciones y el desprecio de la consellera Ortí solo ha generado más indignación si cabe, como han dejado claro más de 1200 equipos directivos amenazando con dimitir en bloque si la situación sigue así. El final de curso ha saltado por los aires de una manera explosiva. La huelga continúa con una fuerza demoledora.

Un docente un voto ¡quienes luchamos decidimos! Un poderoso movimiento del profesorado levantado democráticamente desde abajo
Una de las claves más importantes de este tsunami arrollador ha sido el movimiento asambleario de miles de docentes que nos hemos organizado en asambleas en cientos de centros de estudios y son el motor de este levantamiento. Docents en lluita y su Coordinadora de Asambleas han puesto en práctica la conclusión que miles de trabajadores hemos sacado: no podemos esperar que nadie que nos traiga la solución; si queremos acabar con este desastre hay que pasar a la acción, ponernos en marcha nosotros mismos, levantar la autoorganización en cada instituto, en cada escuela y frenar a este Govern de derechas de la única forma posible ¡Peleando en las calles! Así es como hemos conquistado cada uno de los derechos que hoy defendemos ¡Este es el camino!
Con mucha razón, las compañeras y compañeros de Docents en Lluita han advertido a los dirigentes sindicales en las asambleas abiertas online en las que participan más de mil compañeros y compañeras de que no queremos negociar cualquier cosa y que no vamos a aceptar propuestas de migajas como han impuesto en otras luchas educativas. La cada vez más popular consigna de “Un docente, un voto” ha conectado con el clima de hartazgo profundo con un modelo de sindicalismo burocrático, de pacto social, alejado de nuestras necesidades, que rehúye la confrontación y que piensa que solo en los despachos va a lograr algo.
Tenemos muy malas experiencias a nuestras espaldas que nos lo recuerdan: excusas para postergar las huelgas constantemente o incluso acuerdos a espaldas y contra la voluntad de la mayoría de los docentes, como han hecho en Catalunya los dirigentes de CCOO y UGT. La huelga y la movilización en la calle deben mantenerse hasta que logremos todas nuestras reivindicaciones, y todos los pasos deben ser debatidos democráticamente y las decisiones refrendadas en las asambleas. Así hemos logrado levantar este movimiento histórico y así vamos a torcerle el brazo a Ortí.
Extender la lucha educativa al conjunto de la clase trabajadora. Por una huelga general para echar al Govern del PP-Vox
La lucha educativa ha sido el catalizador de una profunda rabia contra el Govern que va mucho más allá de las aulas. Es el Govern de la gestión criminal de la DANA, de los barrios y pueblos destruidos y abandonados, del españolismo rancio que persigue nuestra lengua, que privatiza la sanidad, la educación y todos los servicios públicos devastados, de la corrupción y los chanchullos a costa de nuestro sufrimiento y nuestra precariedad. Esa es la razón por la que la solidaridad con esta huelga está prendiendo y traspasando con creces los muros de los centros de estudio. ¡La clase trabajadora valenciana está de nuestro lado!

La convocatoria de huelga indefinida estudiantil por parte del Sindicat d´Estudiants es una gran aportación en esa dirección, que suma a la juventud a esta lucha ejemplar. Por eso es tan importante que toda esta solidaridad, que va mucho más lejos del ámbito educativo, pueda expresarse en una gran manifestación en fin de semana, para que el conjunto de nuestra clase pueda salir a nuestro lado a decir bien claro que la educación pública la vamos a defender con uñas y dientes. Y si el Govern no cede y acepta las demandas para acabar con los salarios miserables y la destrucción de la pública, organizar una HUELGA GENERAL que paralice toda la actividad productiva y social del País Valencia. Lo que está en juego es vital para la clase trabajadora y la juventud.
Los vasos comunicantes entre la lucha en el País Valencià y en Catalunya —donde hay programadas 17 jornadas de huelga que están siendo acompañadas también de movilizaciones multitudinarias que han reventado el final de curso—, y también con el resto del Estado, son evidentes.
Es el movimiento vivo por abajo que avanza sobre su experiencia, con huelgas indefinidas de docentes que conectan con el resto de sectores y contagian a la clase trabajadora, que señala a la burocracia sindical y no traga con acuerdos podridos a espaldas del movimiento, que denuncia no solo a la derecha sino también a aquellos Gobiernos autonómicos en manos del PSOE que permiten los recortes y miran para otro lado ante la privatización y la precarización de nuestras condiciones laborales.
Todas esas lecciones y conclusiones se están poniendo en práctica en Catalunya y en el País Valencià de una forma extraordinaria. Arrancar una victoria es el punto central ahora mismo y tendría un efecto eléctrico en todos los territorios del Estado.
¡Así se defiende la educación pública! ¡Lo vamos a conseguir!



















