Numerosas organizaciones, colectivos y activistas de la izquierda combativa e internacionalista sufren una ofensiva represiva sin cuartel por parte de la Ertzaintza y son víctimas de montajes judiciales escandalosos. El objetivo de esta estrategia es criminalizar la protesta social, perseguir la respuesta antifascista como si fuera un delito e intimidar a la juventud y la clase obrera.
Nada de esto es casual. El PNV, el partido de la burguesía vasca y del sionismo, están determinados a golpear con contundencia a nuestro pueblo y a sus sectores más organizados y combativos. Por eso la respuesta tiene que ser más lucha, más organización y más unidad de acción, y por eso desde Ezker Iraultzailea e Ikasle Sindikatua llamamos a todas y todos a acudir masivamente a la movilización del próximo 20 de junio en Bilbo.
Brutalidad policial, eso es el PNV
Las imágenes de las cargas salvajes de la Ertzaintza contra las y los activistas de la Global Sumud Flotilla han recorrido el mundo. Estos compañeros y compañeras que fueron secuestradas en aguas internacionales por el Estado Sionista, que fueron torturadas y vejadas, llegaron a casa para recibir una lluvia de golpes y violencia policial peneuvista que nos recordaba a lo que hacen cotidianamente las fuerzas de Netanyahu contra la población palestina.
Está actuación fascista causó una honda indignación y fue respondida con una movilización de miles en Bilbo en menos de 24h. Tan solo unos días después, la policía foral y nacional llevaron a cabo una macrorredada en Iruña contra 28 jóvenes estudiantes que participaron en la movilización contra el escuadrista de extrema derecha Vito Quiles. Una redada con violencia, con dispositivos policiales encapuchados acudiendo a los domicilios e institutos de estos jóvenes para detenerlos. En este caso, los responsables políticos del operativo son del PSN- PSOE.
La represión no deja de replicarse contra los activistas que luchan contra el genocidio, contra los que ponen el cuerpo para impedir desahucios, contra los trabajadores que protagonizan huelgas masivas. Esto ocurre en Euskal Herria y también en todos los territorios del Estado. Y las organizaciones que están al frente de estas batallas sufrimos las consecuencias, con detenciones y multas aplicadas utilizando la nefasta ley Mordaza. El Sindicato de Vivienda Socialista tiene sobre sus hombros más de 50.000€ en multas, como muchos otros colectivos, incluyendo también al Sindicato de Estudiantes que tenemos en estos momentos multas por 20.000 euros por movilizar a la juventud.
Estos son algunos ejemplos que se suman a una larga lista de casos de represión del estado: los cinco años que lleva en prisión de Pablo Hasel, el encarcelamiento de los seis jóvenes antifascistas de Zaragoza, la entrada en prisión de las seis sindicalistas de la Suiza, el proceso contra las siete estudiantes antifascistas de Somosaguas…
Todo esto sucede también bajo el autoproclamado gobierno más progresista de la historia, donde ni se ha derogado la ley Mordaza, ni depurado los cuerpos policiales y la judicatura de fascistas, pero donde sí se ha profundizado el fortalecimiento de los cuerpos represivos y su fascistización. Esto es lo que extiende una alfombra roja a la extrema derecha.
La lucha de clases no da tregua. Crisis capitalista, genocidio contra el pueblo palestino, ofensiva imperialista contra Iran, Trump, Netanyahu, Milei, Abascal, Ayuso... Sin embargo, la respuesta de la clase obrera y la juventud está siendo también proporcional: manifestaciones multitudinarias contra el genocidio, huelgas generales en Minneapolis y movilizaciones de millones contra Trump, un levantamiento popular en Bolivia, huelgas generales en Argentina, en Bélgica, en Portugal… manifestaciones juveniles masivas en Alemania, en Chile, en Gran Bretaña, y aquí también, con una huelga general impresionante el pasado 17M, en el 8M, y en otros otros territorios como Catalunya o el País Valencià que viven una rebelión docente sin precedentes.
La escalada represiva y la fascistización de los cuerpos policiales son la respuesta del capital a este movimiento cada día más radicalizado y que saca conclusiones políticas avanzadas. Por supuesto, la policía es un instrumento más del aparato del Estado. A su lado, y en coordinación perfecta, actúa el partido fascista de las togas, el mismo que organiza montajes judiciales al servicio de la extrema derecha.
Euskal Herria no escapa a las tendencias objetivas de esta capitalismo totalitario e imperialista. No nos reprime un determinado modelo policial, nos reprimen las instituciones capitalistas y sus brazos armados. Por eso el modelo policial del PNV y de la socialdemocracia es el mismo, en Gasteiz o en Madrid.
Por todas estas razones, este 20 de junio todas y todos a la manifestación de las 17:30 en la Plaza Elíptica.
¡Basta de represión y brutalidad policial, basta de montajes judiciales contra la izquierda que lucha!



















