Desde el Sindicato de Estudiantes no tenemos duda: el próximo septiembre tiene que ser el pistoletazo de salida de una gran huelga educativa indefinida en la Comunidad de Madrid.
Siguiendo el ejemplo de las rebeliones docentes en Catalunya y el País Valencià, de las huelgas educativas en Aragón y Galiza, de la lucha ejemplar de las educadoras infantiles de 0-3 en Madrid, no podemos arrancar el curso con normalidad académica, sino con la huelga y la movilización más contundente. Esta es la única formar de dar un golpe demoledor contra las políticas privatizadoras de Díaz Ayuso y salvar la educación pública de su destrucción a manos del Partido Popular.
Una huelga indefinida construida desde abajo, con asambleas democráticas y participativas, que una la fuerza de las docentes de la enseñanza pública no universitaria, del movimiento estudiantil, del PAS, orientadoras… y de decenas de miles de familias trabajadoras para levantar un movimiento masivo en las calles hasta vencer.
Esta es la postura que como Sindicato de Estudiantes defendimos en la reunión del pasado lunes 1 de junio en la que participamos junto a CCOO, UGT, CGT, STEM, Menos Lectivas, Marea Verde, CONFAPA... para debatir sobre la huelga indefinida a principios del curso. Un proceso que tiene que ser participativo, democrático y asambleario, con un Comité de Huelga integrado por todos los sindicatos y colectivos implicados y que debe dejar muy claro que no aceptaremos que se negocie ni acuerde nada a espaldas y sin contar con la decisión de sus protagonistas.
Ayuso y Zarzalejo, enemigos jurados de la enseñanza pública
El proceso de privatización e infrafinanciación crónica que sufrimos merece una respuesta a la altura. Todos conocemos lo que está sucediendo: pérdida de poder adquisitivo de los docentes, una burocracia asfixiante, ratios elevadísimos, infraestructuras pésimas, miles de millones de euros de las arcas públicas a la enseñanza privada-concertada, suelo público regalado para colegios religiosos y universidades privadas, las becas para las familias trabajadoras se reducen pero las que se otorgan a las familias pudientes se engordan, y la Formación Profesional se privatiza masivamente.
Un auténtico expolio, que atenta directamente contra la juventud de clase obrera, y convierte la enseñanza en un jugoso negocio para la patronal, la jerarquía eclesiástica y las grandes empresas.
Así está ahora mismo la Consejería de Educación en la concentración del primer día de huelga universitaria.
— Sindicato de Estudiantes de Madrid (@SEMadrid_) November 26, 2025
Docentes, estudiantes y trabajadores le dejamos claro a Viciana y a Ayuso que no vamos a parar de luchar hasta tumbar su nefasta Ley de Universidades.#SalvemosLaPública pic.twitter.com/70Mj4z5Fdh
El hartazgo entre quienes sufrimos día a día estas condiciones indignas es evidente, y los ingredientes para un gran estallido social están presentes en la situación. Y esta es la perspectiva que provoca tanto pavor en el Gobierno de Ayuso. Temen, y con razón, que esta rabia se transforme en organización, en lucha y en un movimiento arrollador.
Por eso la presidenta de la Comunidad de Madrid ya ha dicho que la izquierda se prepara para “quemar las calles en otoño”. Es indudable que esta fascista que nos gobierna está tomando muy buena nota de lo que está sucediendo en València y Catalunya y sabe que algo parecido, o mayor, puede repetirse en Madrid.
Evidentemente la comunidad educativa de la pública está al límite. Por eso la noticia de la huelga indefinida ha corrido como la pólvora generando un gran apoyo y entusiasmo. Desde el Sindicato de Estudiantes trabajaremos con todas nuestras fuerzas y energías para que el inicio del curso en septiembre se abra con un movimiento masivo, que paralice toda la actividad académica y lleve las calles de movilizaciones multitudinarias.
Por eso convocamos a todo el movimiento estudiantil y a toda la juventud a sumarse a esta batalla, a estar en la primera línea de este proceso extraordinario, crear comités de huelga y asambleas unitarias de docentes y estudiantes en cada instituto. Nos jugamos el presente y el futuro.
El PP y sus amigos los empresarios quieren un modelo educativo donde solo puedan estudiar quienes tengan dinero. Nos toca plantarles cara con fuerza, con determinación y con la voluntad de conseguir dar la vuelta la tortilla.
A la huelga indefinida para luchar por:
• Contra los recortes y privatizaciones. Reversión de todos los recortes en la educación pública. Inversión de al menos el 7% del PIB en la pública.
• Ni un euro a la enseñanza privada concertada. Retirada completa de las subvenciones públicas a la patronal de la enseñanza y a la Iglesia Católica. Rescisión de todos los conciertos. ¡Ni un solo estudiante sin plaza en la pública!
• Basta de privatización de la FP. Un plan de choque para crear 200.000 plazas de FP en la enseñanza pública madrileña. Fin de los conciertos con la FP concertada e inmediata integración de estos centros en la red publica. FP gratuita: supresión de las tasas y prácticas garantizadas y remuneradas.
• Reducción drástica de la ratio a 15 estudiantes por aula en secundaria. Contratación de todos los docentes necesarios. Contratación pública de personal no docente, con condiciones laborales dignas, para tener un servicio público de calidad. Ni una plaza laboral sin cubrir.
• Plan de inversión de 30.000 millones de euros en cuatro años en infraestructuras para la renovación, climatización y construcción de nuevos centros. Queremos estudiar en condiciones dignas.
• Basta de pisotear nuestros derechos democráticos: el derecho a huelga, reunión y libertad de expresión no se tocan.
• Basta de machismo, racismo y LGTBIfobia. No a los reglamentos de régimen interno que perpetúan la discriminación en las aulas.
• No al bullying. No a los discursos de odio en nuestras aulas. Plan de inversión para la prevención del bullying y atención a la salud mental en la escuela pública.



















