El Militante.— ¿Cuál es la causa de vuestros despidos?
José Carlos Martínez.— La causa alegada por la empresa es una reducción de beneficios en el nuevo contrato suscrito con Navantia. Nosotros pertenecíamos a otra empresa y pasamos a Spril Norte en julio de 2011, cuando Spril se hizo con el contrato. Llegamos a tener picos de contratación de 100 trabajadores en la ría de Ferrol y de 200 en la bahía de Cádiz. En la actualidad, en Ferrol somos 77 trabajadores, y la empresa intenta despedir a 34 aplicando la reforma laboral del PP. Los trabajadores estamos luchando de manera frontal contra este abuso porque entendemos que si en la época de vacas gordas la empresa no nos hizo partícipes de sus enormes beneficios, ahora no tenemos por qué ser nosotros los que paguemos con nuestros empleos la nueva situación económica.
EM.— ¿Qué movilizaciones estáis haciendo?
JCM.— Acudimos de lunes a viernes a las 6 de la mañana a la puerta principal de Navantia-Ferrol con pancartas; en alguna ocasión incluso bloqueamos el acceso hasta las 8 de la mañana. Además hemos repartido una octavilla en las dos puertas de entrada para explicar a los compañeros de la plantilla principal y de otras compañías nuestra problemática y nuestra visión de cómo se deben afrontar los problemas de la industria auxiliar. Por supuesto, participamos en las movilizaciones por la carga de trabajo que convoca el comité de Navantia, en asambleas generales de la factoría, en asambleas de trabajadores de otras compañías, hicimos también repartos de octavillas en concentraciones convocadas por los sindicatos, en el Inem, en edificios públicos, en polígonos, en supermercados, etc. Todo ello aprobado en las asambleas realizadas al finalizar el piquete diario o en la asamblea general que celebramos semanalmente.
EM.— ¿Cómo crees que se deberían de abordar sindicalmente los problemas de los trabajadores de las compañías auxiliares?
JCM.— Pues desde una óptica global. Estamos viendo que el abordar los problemas empresa a empresa tiene un resultado de cerca de 4.000 trabajadores despedidos, y sin que se haya dado ninguna batalla, más allá de alguna que otra concentración en las puertas. Hay un montón de compañías con problemas: despidos, EREs temporales, impago de salarios, concursos de acreedores... Pero aunque puedan parecer problemas distintos, todos responden al mismo tema de fondo. Nuestro planteamiento es muy claro: hay que unificar a los trabajadores de las compañías auxiliares, pero no sólo a los que aún seguimos trabajando, también a los compañeros que ya se encuentran en casa, para luchar conjuntamente contra los despidos y reivindicar la creación de bolsas de empleo para que, cuando vuelva a haber carga de trabajo, se impidan las listas negras de los empresarios y sus intentos de degradar todavía más las condiciones laborales Los trabajadores de compañías debemos formar una coordinadora donde los delegados y comités de empresa de la industria auxiliar nos aglutinemos, podamos debatir y decidir sobre nuestros problemas comunes y organicemos una respuesta unida ante los constantes ataques de la patronal.
EM.— ¿Quieres añadir algo más?
JCM.— Me gustaría señalar que la situación que padecemos los trabajadores de compañías es exactamente igual a la que padece la clase obrera de todo el Estado: despidos, recortes de derechos, reducciones salariales, aumentos de jornada, actitudes antisindicales... los ataques son innumerables. Creo que los sindicatos de clase deberían estar dando una respuesta a la altura de los ataques que nos lanzan el PP y la patronal. De cuando en cuando nos convocan a una manifestación, pero esto es totalmente insuficiente. La gente tiene muchas ganas de movilizarse, pero que los sindicatos no quieran movilizar en serio es una dificultad. Hay que hacer confluir todas las luchas que se están dando en una lucha global contra los recortes y el gobierno del PP. Y los sindicatos nos tienen que dar mucha más participación a las bases en la toma de decisiones.

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