La empresa de mantenimiento de Navantia, que había llegado a tener más de 120 trabajadores entre indefinidos y temporales, fue despidiendo durante la concesión a la anterior empresa (Maesa) a los temporales hasta que solo quedamos aproximadamente 90 trabajadores indefinidos. Es en ese momento cuando se realiza una subrogación a Ditecsa en el año 2011, que despide de forma totalmente ilegal a 23 trabajadores. Posteriormente ganaron la improcedencia de sus despidos, aunque solo uno pudo reincorporase a su puesto de trabajo, ya que su despido fue declarado nulo al tratarse de un delegado sindical.
No contentos con esto, los directivos de Ditecsa nos impusieron un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) rotativo por el cual solo se mantendrían 28 puestos de trabajo y tendríamos que trabajar un mes sí y uno no, agotando así poco a poco nuestras prestaciones por desempleo. El ERTE, que iba a durar tan solo un año, lleva ya, tras varias prórrogas, más de año y medio. Los directivos de Ditecsa y de Navantia nos siguen planteando que no pueden asegurar por cuánto tiempo se extenderá esta situación y que el mal menor es que los trabajadores continuemos inmersos en el ERTE, sin darnos ninguna garantía laboral y sin descartar la posibilidad de que este acabe definitivamente en un ERE que acabe con la plantilla.
Es inaceptable que haya ni un solo recorte más a nuestra plantilla. Es más, el propio ERTE que estamos sufriendo en este momento es totalmente injusto. Es inadmisible que una empresa pública como Navantia permita y promueva que en sus empresas concesionarias se realicen recortes de derechos y de plantilla cuando éstas, durante los años de vacas gordas, han estado generando cuantiosos beneficios y llenando sus arcas. Ahora no pueden irse de rositas y pretender mantener sus vastos márgenes de beneficios a costa de los trabajadores. Y si Ditecsa, o la empresa concesionaria de turno, no está dispuesta a mantener los puestos de trabajo, es Navantia la que tiene que asumir esas tareas, absorber a los trabajadores e incluirlos en su plantilla.
Este es el papel que la empresa pública tiene que cumplir, utilizar los recursos del Estado para, en lugar de seguir enriqueciendo a los empresarios y seguir regalando dinero público a los banqueros, generar empleo contra la precariedad instalada adrede en el sector privado. Contra la desindustrialización y el desempleo, la industria pública debe servir para cubrir las necesidades de la población y generar puestos de trabajo.

Uniendo la lucha con otros colectivos

Ante esta perspectiva, los trabajadores estamos organizando movilizaciones y haciendo un llamamiento al conjunto de la clase trabajadora, y en especial al conjunto del sector naval, a realizar movilizaciones conjuntas para luchar contra la destrucción de empleo en la Bahía de Cádiz. Así, el 21 de febrero convocamos una movilización en Cádiz, que consistió en dos acciones: una concentración en la pausa para desayunar, en la que pudimos contar con el apoyo de las distintas subcontratas, y una manifestación inmediatamente después. La manifestación discurrió con consignas combativas y reclamando soluciones al paro y la precariedad hasta llegar a la Subdelegación del Gobierno, donde entregamos un escrito explicando nuestra situación y exigiendo soluciones. Multitud de colectivos en lucha se fueron sumando a nuestra manifestación a lo largo del recorrido, siendo recibidos entre aplausos: el colectivo de parados del metal, los trabajadores de la antigua Delphi —que aún esperan que la Junta de Andalucía cumpla con el pacto de reindustrilización—, el colectivo de desempleados de Cádiz y los delegados de CCOO de Sadiel, entre otros. Al final del recorrido, tras unas palabras del comité de empresa de Ditecsa, se les dio la palabra a estos colectivos, que aprovecharon para dar un mensaje de solidaridad, apoyo y unidad en la lucha.
Es hora de plantarle cara al continuo abuso que los trabajadores, especialmente en la provincia de Cádiz, venimos sufriendo: desindustrialización, precariedad y continuos cierres de empresas, como el caso de Visteon, Vicasa, Gadir Solar, Alestis, el recorte en el sector naval, con la pérdida de empleo en Navantia y sus subcontratas. Es preciso oponerse a una política que nos lleva a una provincia arruinada y precaria. A esa lucha nos sumamos los trabajadores de Ditecsa. Nuestra lucha es la misma lucha de otros colectivos que buscan que Cádiz no se convierta en un páramo de desempleo y contratos basura: Queremos empleo estable y de calidad. Queremos dejar de ser carne de cañón para los empresarios que solo buscan el lucro inmediato y no la creación de trabajo estable. Por eso reclamamos a los dirigentes de CCOO y UGT que unifiquen las luchas en el sector naval. Sólo con nuestra fuerza organizada podremos hacer frente a la misma situación de cierres, despidos, rebajas salariales que sufrimos en cada empresa.

banneringles

banneringles

banner

banner

banner

banneringles

banneringles

bannersindicalistas

bannersindicalistas