Todos y todas a la concentración el jueves 9 a las 9h frente a los juzgados de la Buhaira

La explotación laboral en la hostelería es un secreto a voces innegable. En ciudades turísticas como Sevilla, Málaga o Valencia se echan horas a destajo que nunca se pagan ni dan de alta, vacaciones que no se disfrutan, horarios imposibles de compaginar con una vida…

Pero lo peor es que cuando los trabajadores levantamos la cabeza, la primera respuesta de los patrones del sector es recurrir al despido. Pagan para echar a alguien y que deje de ‘’molestar’’ o ‘’revolucionar’’. Eso mismo le pasó a Alejandro, militante de Izquierda Revolucionaria y afiliado a la CGT.

En la Sureña de Puerta Jerez y la de las Setas (en Sevilla), tras años de incumplimiento del convenio, un grupo de trabajadores y trabajadores decidimos dar un paso al frente, constituyendo una sección sindical de la CGT y organizando elecciones sindicales.

Las horas extras y complementarias se cobraban a dos euros menos y no cotizaban, el calzado de seguridad y la mayoría de ropa corría de la cuenta de los trabajadores, el descanso mínimo de 12h entre turno y turno no existía y el horario apenas se conocía unos días antes y podía cambiar innumerables veces en la semana.

La respuesta del jefe (un hostelero franquiciado en este caso) ante esto fue amenazar con cerrar y quejarse de supuestas pérdidas, y cuando vio que los trabajadores no se amilanaban ante estas mentiras, decidió aplicar el látigo del patrón explotador: despedir a nuestro compañero e impugnar las elecciones sindicales. Para estos elementos lo principal y único son sus beneficios, por encima de cualquier derecho o ley.

Tras años de incumplir la ley y el convenio (que son completamente insuficientes) con total libertad e impunidad, despedía y amedrentaba a quien pedía que se cumpliese.

Tras esto se demandó el despido y se respondió con una gran concentración en el puesto de trabajo, con apoyo de casi un centenar de sindicalistas de la CGT y de otros sindicatos, de Barrios Hartos y de organizaciones sociales y de la izquierda de Sevilla.

Así se responden a los abusos en la hostelería, con lucha y organización, que es lo que más temen los patrones. Construyendo un sindicalismo de clase, combativo y revolucionario. Un sindicalismo militante y de tajo, y no de sillón y postín.

El próximo jueves 9 de mayo nuestro compañero tiene el juicio contra el explotador que lo despidió. Se ha vuelto a organizar una concentración, esta vez en el juzgado, porque los trabajadores ya sabemos que esta justicia patronal, sin presión y sin lucha jamás va a mirar y defender los intereses de un obrero.

Hacemos un llamamiento a participar en esta acción y a difundirla a todos los colectivos, militantes y activistas de la izquierda y el movimiento obrero de Sevilla. Si tocan a uno nos tocan a todos. La solidaridad es nuestra principal arma.

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