“El mayor éxito de esta movilización es la autoorganización masiva desde abajo y la toma de conciencia, que ha dado un salto adelante enorme, haciendo que miles y miles de docentes pasemos directamente a la acción”
La huelga indefinida de los docentes en el País Valencià está acaparando la mirada de todo el mundo. Ni los chantajes de la consellera ni sus maniobras están logrando apagar en lo más mínimo esta lucha que solo es comparable con la del año 88. Entrevistamos a dos docentes, compañeras de Esquerra Revolucionària en el País Valencià, que están participando en primera línea en esta lucha. Empar Martí es docente en el CEIP Miquel Adlert i Noguerol y forma parte de uno de los equipos directivos que ha dimitido ante esta situación insostenible. Ana Isabel Arellano es profesora de FP en el CIPFP La Torreta en Elda, Alicante.
Hui, milers de professores, estudiants i famílies hem col·lapsat València un dia més.
— #Vagaindefinida🇵🇸 (@Sindic_Estud_PV) May 23, 2026
Així és com es defensa l'educació pública: lluitant. I que li quede clar a Ortí i a Pérez Llorca que no pararem fins a guanyar.
Educació pública, de qualitat i en valencià!💚✊🏽#vagaindefinida pic.twitter.com/s6jTM36g32
El Militante – El movimiento que miles de profesores estáis protagonizando es impresionante. El arranque de la huelga indefinida ha desbordado todas las previsiones con unos datos de seguimiento del 90% y manifestaciones multitudinarias. ¿Cómo se ha gestado todo esto?
Empar - La situación de la escuela pública es inaguantable. Concentramos prácticamente todo el alumnado con necesidades educativas especiales pero los recursos son totalmente insuficientes para atenderlos. Las sustituciones llegan tarde o no llegan, los centros no están aclimatados, están eliminando ciclos de FP, escuelas de idiomas o la educación de adultos. A esto hay que añadir los ataques al valenciano, la excesiva burocracia y los salarios congelados casi 20 años. Mientras se cierran unidades en la escuela pública, la privada, incluidos los colegios segregadores del Opus, sigue recibiendo conciertos. La sensación general es de no poder más y cada nuevo curso es peor.
Parecía que habíamos normalizado la situación porque nadie proponía una solución real. Pero tras esta resignación el malestar ha estallado y ha encontrado un cauce para expresarse: la organización de los docentes en cientos de asambleas. La convocatoria de la huelga indefinida ha sido secundada masiva y contundentemente.
Ana Isabel - Sí, desde el inicio del curso de 2025-2026 se llevaron diferentes reivindicaciones a la Conselleria de Educación, instándoles a llevar a cabo todas las mejoras que necesitábamos, tanto en los centros como en las condiciones generales de los docentes y del alumnado, y la respuesta fue ignorarnos por completo.
Viendo que no se atendían nuestras exigencias la gente se empezó a organizar, se comenzaron a celebrar las asambleas dentro de los centros, a un nivel que no se veía desde hace muchísimos años, y todo esto ha ido creciendo y creciendo. Hay que decir que esto fue un proceso, el cómo se gestó y creció este ambiente asambleario desde abajo y paso a paso. Al principio se hacían de una forma más tímida y a veces medio a escondidas, en horas de patio, en quedadas por departamento y cosas así. Pero esto ha crecido exponencialmente. Las últimas semanas han cogido una fuerza increíble, sacando el orgullo de acudir a estas asambleas.
Esto fue sobre todo a partir de la huelga del 31 de marzo. Esa huelga tuvo un seguimiento muy grande y las manifestaciones, tanto de Alicante, como de Castellón, como de Valencia y Elche, fueron multitudinarias. Y todo esto llevó a que creciera ese sentimiento de unidad, de autoorganización asamblearia desde abajo. Este impulso logró que incluso gente que antes no era muy afín a seguir la huelga, aunque hubiesen puntos que sí que consideraban que estaba bien, dieran el paso a luchar.
Esto fue un cambio muy grande, de ya no aparecer como una asamblea a escondidas sino hacerlo ya desde ese sentimiento de orgullo, de organización y de unidad. Es con esta participación y esa confianza que mucha gente comienza a acudir a las asambleas, empiezan a escuchar los diferentes testimonios, y también a barrer todos los temores o prejuicios que pudiera haber antes de la huelga: miedos por el alumnado de bachillerato, o de todas esas pequeñas cosas que a muchos docentes les hacían dudar de si hacer la huelga o no hacerla.
EM– La huelga está siendo convocada y apoyada públicamente por USTEC, CCOO, UGT e incluso por CSIF y AMPE, pero este resultado no habría sido posible sin el movimiento asambleario que está tomando cada vez más fuerza en los centros de estudios. ¿Cómo os estáis organizando? ¿Qué es Docents en Lluita y la Coordinadora de asambleas? ¿Cuál está siendo su papel?
Ana Isabel - Nos estamos organizando desde las aulas y desde los centros en asamblea, haciendo quedadas para ir a hacer pegadas de carteles alrededor de los centros, hacer asambleas entre docentes de secundaria y docentes y profesores de primaria, con centros en las mismas localidades y para unificar esas asambleas en asambleas generales por ciudades. Eso es lo que se ha levantado y convertido en Docents en Lluita y la Coordinadora de Asambleas.
Yo por ejemplo estoy en Elda. Aquí empezamos haciendo asambleas en los centros y después hay una asamblea general en el pueblo para tratar el tema de alquiler de autobuses para ir a las manifestaciones o qué acciones se iban a hacer dentro del pueblo y en los pueblos colindantes para extender el apoyo. El mayor éxito de esta movilización es la autoorganización masiva desde abajo y la toma de conciencia, que ha dado un salto adelante haciendo que miles y miles de docentes pasemos a la acción. Primero fue una vanguardia la que dio los primeros pasos pero esto ha sido clave para que luego otros, al ver esta unidad y esta organización —que no tiene nada que ver con ese modelo sindical del pacto social y los acuerdos por la espalda del que estamos hartas —, hayan decidido continuar y unirse a la lucha. Son bastantes días de huelga ya pero esto no para de crecer, y el ánimo no decae, sino todo lo contrario. Nos sentimos con una fuerza y un entusiasmo enorme porque sabemos que es así como se consiguen las cosas.

EM – La simpatía que tenéis entre las familias, estudiantes y el conjunto de la clase trabajadora es enorme. ¿Cómo se puede aprovechar toda esta fuerza para continuar la lucha?
Ana Isabel - Hemos visto un respaldo grandísimo pese a algunos argumentos que trataban de enfrentarnos y que querían tumbar la moral de los profesores. Lo que estamos viendo por parte de las familias es un apoyo brutal. Entienden que hay que defender la escuela pública porque saben que no se trata solo de que los profesores quieran mejorar un salario, que no es solo el salario o el nivel adquisitivo del docente, sino que se trata de lograr unas condiciones dignas, de proteger lo público. Eso las familias lo saben y son los primeros que están afectados por toda esa precariedad que está llevando la Conselleria a nuestras aulas. Y esto mismo ocurre con el alumnado, tanto el que ya está organizado dentro del Sindicato de Estudiantes, como el que ahora mismo está dando el que paso hacia adelante a organizarse, porque está viendo cómo es la lucha y cómo todo esto es por ellos.
Empar - El deterioro de la educación pública afecta a toda la sociedad. En un contexto de ataques a todo lo público (educación, sanidad, transportes), con la situación insostenible del precio de la vivienda, después de la catastrófica gestión de la DANA… esta lucha está siendo un catalizador de la furia que hay con las políticas del Govern valencià.
Estamos recibiendo el apoyo, no solo de las familias de nuestro alumnado, sino de muchos sectores de la sociedad que entienden que los mayores perjudicados de los ataques a los servicios públicos y las políticas privatizadoras del PP son las familias trabajadoras.
La fuerza que estamos demostrando los docentes y la solidaridad que estamos generando pone las bases para ganar esta lucha no sólo en el terreno educativo, sino también, para echar al Govern de la Generalitat.



















