Escuela de verano de Izquierda Revolucionaria. Una alternativa comunista para un mundo en llamas
¡Basta de represión al movimiento estudiantil! ¡Solidaridad con las 7 de Somosaguas!
¿Hacia una recesión económica mundial?
Derrota sin paliativos de EEUU en Irán. El régimen de los ayatolás y China ganan esta batalla
La imputación de Zapatero, un obús contra el Gobierno de Sánchez. La derecha se prepara para el asalto decisivo
La lucha de clases desborda a las burocracias de CCOO y UGT. ¡Por un sindicalismo combativo para acabar con la paz social!
La economía española va como un cohete sí, ¿pero para quién? Un análisis más allá de la propaganda barata
Trump se va con las manos vacías de la cumbre con Xi Jinping. Un golpe a la arrogancia imperial de Washington
¡Paremos la agresión criminal del imperialismo yanqui contra Cuba!
IV Congreso Internacional de Izquierda Revolucionaria. ¡Una organización en marcha que avanza seriamente!
Organízate en Izquierda Revolucionaria
banner
210406 13


Desde Izquierda Revolucionaria y la Fundación Federico Engels lamentamos la muerte de Manuel Merchén y queremos trasladar nuestras condolencias a su familia. Merchén fue un luchador que dedicó toda su vida a la tarea de poder conquistar un mundo más justo. Que la tierra le sea leve.

A continuación reproducimos este artículo publicado en loquesomos.es. Pincha aquí para acceder al original

--------------------

A escasos tres meses de cumplir la centena, esta madrugada nos ha dejado Manuel Menchén Antequera, un hombre entregado de por vida a la lucha por la libertad y la justicia, dos caras inseparables de la moneda humana. Militante del Partido Comunista de España desde hace más de 80 años, desarrolló la mayor parte de su trabajo político en el Caum, el Club de Amigos de la Unesco de Madrid. Junto a Rafael Taibo, fallecido hace un mes, Pedro Gómez y Ramón Lidón, que se nos fueron tan pronto, y Manuel De Cos, con noventa y siete años de entrega, por nombrar algunos de los más comprometidos, Menchén se convertiría en una pieza clave del funcionamiento del Caum en los años de la dictadura, primero, y, tras unos años ausente por trabajo en Barcelona, desde la segunda mitad de los años ochenta hasta 2014, año en que la enfermedad de Aurora Ozaita, su compañera de vida y lucha, les llevó a refugiarse en un pueblo de Salamanca. Manuel y Aurora se casaron mientras el primero cumplía condena en el penal de Burgos.

Menchén fue uno de los cientos de miles de españoles a los que el triunfo del fascismo en abril de 1939 helaría el corazón, tal y como había pronosticado Machado. De la noche a la mañana, el estudiante de bachillerato de doce años se encontró sin instituto ni maestros ni libros y con el padre encarcelado en su pueblo, Manzanares. Su delito: haber sido uno de los dirigentes anarquistas republicanos que organizara la producción agrícola de La Mancha en los años de la República, colectivizando las fincas de los facciosos que se habían sublevado contra la República.

La rutina adolescente de instituto y libros se cambió drásticamente por la de llevarle a su padre a la cárcel la comida que le preparaba su madre. Hasta que una mañana el carcelero le dijo que se volviese con la comida, que a su padre lo habían fusilado.

Librería"
Manuel Menchén, 1968 

Muchas veces ha contado que aquello le supuso un shock que le llevó a caminar sin rumbo ni conciencia por los caminos de la Mancha durante días. La búsqueda de una explicación se convirtió en una obsesión. Recordaba que su padre le había dicho que no odiase a los carceleros, que ellos no tenían la culpa. Y, si ellos no eran los culpables, entonces quién. Esa búsqueda le llevaría a encontrarse con el marxismo y el PCE y, sobre todo, a buscar en el conocimiento científico una explicación suficiente del comportamiento humano, salvajemente humano que llevaba padecido. En esa búsqueda y en el deseo de extender el conocimiento entre los trabajadores, el Caum fue a la par una tabla de salvación y un sueño, el de convertirlo en el germen de una universidad popular a inspiración de la creada por George Politzer en París. Su obra “El vacío es materia” es una muestra de su inquebrantable dedicación al estudio de la ciencia. Menchén repetía incansablemente, citando a Lenin y Engels, que mientras no conozcamos las leyes de la naturaleza, ésta, al existir y actuar al margen de nuestro conocimiento, nos convertirá en esclavos de la “necesidad ciega”. De esa necesidad ciega intentó escapar Manuel Menchén, que no se resignó a un papel de militante de base que deja el desarrollo del pensamiento a las élites intelectuales. Todo lo contrario, Menchén era como aquel picapedrero que pica piedra vislumbrando que lo que está construyendo “es una catedral”.

Hombre de estudio y organización, fue durante años secretario general del Caum. El informe a la Asamblea General de 1968 que realizaron él como secretario y Pedro Gómez como tesorero definen el Caum como “un camino para poder luchar por la paz y el bienestar”, y hablan del clima de lucha y esperanza que se había conseguido crear en el Caum a pesar del acoso del régimen:

“La larga lista de realizaciones de todo tipo llevadas a cabo por el Club, que se ofrece en los balances de trabajo enumerados por el departamento de Propaganda y por cada una de las comisiones, da fe de cuántas energías colectivas se han dedicado, cuántos lazos fraternales y estrechas amistades habrán nacido, cuántos jóvenes se habrán encontrado por vez primera en un clima pronto a abrirles los brazos, a darles ocasión para que dialoguen de preocupaciones importantes, en contacto con un mundo de ideas tan amplio como el universo; cuántos jóvenes y adultos se habrán sentido más fuertes y seguros comprobando que todavía hay lugar para la cita de los que sueñan y quieren luchar por una vida distinta, donde, como en el Club se experimenta, el trabajo sea un hermoso anhelo y no una cadena de sufrimientos, amenazas y privaciones”.

Estas palabras suyas definen a la perfección su papel como animador y organizador en el Caum durante años.

Ahora ya forma parte del cosmos, en el que tantas respuestas buscó. Sirvan estas palabras apresuradas para honrar su memoria.

Fallecimiento: madrugada del 13 de junio.

Tanatorio M-30, Madrid a partir de las 13.30 del 13 de junio.

Incineración: Cementerio de la Almudena a las 12.00 del 14 de junio.


banner

banner

banner

banner

banner

banner

banner

banneringles

banneringles

bannersindicalistas

bannersindicalistas