Solidaridad con Manuel Balber y Jesús Galván
En estas semanas hemos sido miles los trabajadores y trabajadoras que nos hemos solidarizado en todo el Estado con los compañeros de la Coordinadora de Trabajadores del Metal Jesús Galván y Manuel Balber, subidos a una grúa para exigir el fin de las listas negras y de la represión contra el sindicalismo combativo.
Manuel y Jesús, dos luchadores obreros de gran trayectoria, desempeñaron un papel fundamental en la huelga indefinida del pasado verano, una lucha ejemplar sostenida con asambleas masivas y democráticas, que se pronunciaron desde el primer momento contra el nefasto convenio que firmó la UGT.
Aquella huelga histórica fue reprimida con saña por la policía de Marlaska, que además organizó una auténtica cacería contra decenas de compañeros cuando concluyó el conflicto, deteniéndolos bajo acusaciones falsas para que jueces de trayectoria ultraderechista les impusieran fianzas de entre 15.000 y 40.000 euros, como si fueran criminales peligrosos.
Gracias a la determinación de la clase obrera gaditana, a la CTM y la CGT, esta represión encarnizada fue respondida con una campaña de solidaridad que dejó a todos nuestros enemigos con la boca abierta: en pocos días la caja de resistencia logró reunir más de 120.000 euros con los que pagar las fianzas de los detenidos y evitar su entrada en prisión.
Una huelga de esta naturaleza, con estos métodos de clase, combativos, democráticos y asamblearios, tenía que ser castigada por la patronal con la complicidad de la burocracia de CCOO y UGT. Y así ha sido. Por eso Manuel y Jesús continúan con la diana de las listas negras en sus espaldas, y se les niega el pan y la sal justo cuando la carga de trabajo en la bahía gaditana está al 100%.
Desde el día 8, dos compañeros de la @CTM97560609 están subidos a una grúa para denunciar las listas negras.
— Izquierda Revolucionaria (@IzquierdaRevol) April 27, 2026
📹 Antonio Muñoz de @CGT_Navantia_SF y militante de @IzquierdaRevAnd: "Le pese a Navantia, a CCOO y UGT o al Gobierno central, esta batalla la vamos a ganar sí o sí". pic.twitter.com/Yh2Iewy7Ke
Solidaridad de clase para vencer
Después de una campaña ejemplar, recogiendo miles de firmas de apoyo, reuniones con ayuntamientos, partidos políticos de izquierda, movimientos sociales, vídeos en redes sociales, incluyendo una acampada en Navantia San Fernando..., Jesús y Manuel decidieron el pasado 8 de abril subirse a una grúa del astillero, desplegar una gran pancarta denunciando las listas negras y aguantar allí hasta obtener una solución.
No piden nada más que lo que es justo: el fin de las represalias y poder trabajar dignamente en su tierra, porque hacer sindicalismo no es delito. Y la solidaridad de la clase obrera no se ha hecho esperar. Empezando por la factoría de San Fernando, que el 9 de abril amaneció paralizada por completo por los trabajadores de la industria auxiliar, en el que fue el primero de los numerosos paros decididos en asambleas con votación a mano alzada.
Una valiosa lección de dignidad obrera frente a la mezquindad y la arrogancia caciquil de la dirección de Navantia, que ha mantenido incomunicados a Jesús y Manuel, negándose a proporcionarles baterías para los móviles, impidiendo que les lleven comida sus compañeros y familiares, prohibiendo concentraciones de solidaridad en la puerta, racaneando incluso la asistencia médica… con el único objetivo de quebrar su moral y que cejen en su lucha. Pero como han repetido día tras día desde la grúa: “antes rotos que doblados”. En estas semanas las muestras de apoyo han llegado desde todos los rincones del Estado: los estibadores de Avilés en huelga, las compañeras de las 6 de La Suiza en Asturies, de Acerinox, Tubos Reunidos..., desde el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria pasando por numerosas organizaciones y colectivos, sindicatos de la izquierda combativa, como los que se concentraron el 21 de abril ante el Ministerio de Hacienda en Madrid.
Sin duda, las acciones de apoyo de los trabajadores de la principal y de la industria auxiliar en Navantia Ferrol han sido importantísimas. A propuesta de la sección sindical unitaria de CGT, el 17 de abril se realizó una asamblea-paro de solidaridad, con la participación de cientos de trabajadores en las puertas del astillero de Ferrol. Como señalamos los compañeros de CGT, las listas negras claro que existen, aquí recordamos a la perfección casos como los de Tecnymo, Nervión…
Y también desde CGT en Navantia Ferrol denunciamos con fuerza la campaña rastrera y propatronal de una burocracia sindical, cómplice necesaria de lo que ocurre, y que se dedica a esparcir bulos para desprestigiar a estos compañeros, como “que lo que quieren es entrar directamente en Navantia” sin cumplir los requisitos... El Comité Intercentros de Navantia se atrevió incluso a firmar un comunicado infame, que parecía escrito directamente por Recursos Humanos, defendiendo la integridad de la empresa y pidiendo “respeto” para los comités de Navantia en la Bahía, unos comités que, pese a la insistencia de la plantilla, no se han dignado a mover un dedo en apoyo a los compañeros.
Jesús y Manuel son padres de familia y soldadores cualificados con más de treinta años de experiencia. No hay ninguna justificación laboral para que no se les contrate en la industria del metal de Cádiz cuando esta pasa por un momento histórico. Se necesitan miles de trabajadores de todos los oficios. Pero las listas negras funcionan así. Y en el caso de Navantia es aún más escandaloso, puesto que se trata de una empresa pública cuya gestión depende del Gobierno del PSOE-Sumar, que se autoproclama como el más progresista de la historia.
Jesús y Manuel pidieron directamente a la exministra de Hacienda (responsable de Navantia) y actual candidata por el PSOE a las elecciones andaluzas, María Jesús Montero, una solución urgente, pero su única respuesta fue el silencio.
También la subdelegada del Gobierno del PSOE en Cádiz, Blanca Flores, tuvo la osadía de afirmar, sin sonrojo ninguno, que “no existen listas negras” y que “el Gobierno va a investigar cómo han podido acceder” a la grúa y entrar en el astillero. ¡Qué vergüenza! Pero no nos extraña. Esta mentalidad policial para criminalizar a dos trabajadores la conocemos desde hace mucho, como cuando nos mandaron las tanquetas a la barriada de Río San Pedro en la huelga de 2021 o durante la operación Fuego, que acabó con 25 compañeros detenidos tras la huelga de 2025. Luego nos dirán que viene la extrema derecha.
La determinación y el ejemplo de Manuel y Jesús, y la oleada de solidaridad que han levantado, muestran la enorme fuerza de la clase obrera cuando se pone en marcha y se organiza conscientemente. Una clase obrera que está harta de la política desmovilizadora de la burocracia sindical, de sus concesiones a la patronal, y que entiende perfectamente la necesidad de un sindicalismo de combate, democrático y de clase.
¡Hacer sindicalismo no es delito, las listas negras sí!
Solidaridad con Manuel Balber y Jesús Galván
¡Estamos con vosotros hasta la victoria!
¡Una sola clase, una sola lucha!




















