¡Las afectadas tenemos que retomar la movilización unitaria!

Hace ahora tres años, el 1 de Julio de 2018, centenares de mujeres afectadas por los efectos secundarios del anticonceptivo Essure, producido y comercializado por la multinacional farmacéutica Bayer a través de los centros de salud públicos, nos movilizamos en Madrid ante el Ministerio de sanidad  y en Barcelona ante la sede de la Bayer, denunciando la situación intolerable que sufríamos y exigiendo una solución.

Tras esta movilización y después de meses denunciando públicamente los efectos del Essure [1], buscando la solidaridad de organizaciones feministas, movimientos sociales, sindicatos, etc., la presión y el apoyo a nuestras reivindicaciones obligó al Ministerio de Sanidad a reunirse con una comisión de representantes de las afectadas, reconocer que efectivamente los problemas de salud graves que sufríamos se debían a la implantación del Essure y comprometerse a elaborar un Protocolo que garantizase su retirada segura.

Tres años después, la realidad es que la aplicación del Protocolo ha sido muy limitada y los problemas que sufrimos las afectadas continúan. Nuestra lucha para que este protocolo se cumpla y se mejore y las autoridades sanitarias (tanto el gobierno central como los distintos gobiernos autonómicos) y la Bayer asuman sus responsabilidades continúa.

¿Qué es Essure y por qué nos movilizamos?

Bayer, no dudó en anteponer su búsqueda del máximo beneficio a nuestra salud, engañándonos, experimentando con nosotras y jugando con nuestra salud. Essure se nos vendía a las mujeres como un método anticonceptivo definitivo totalmente seguro, menos costoso y doloroso que una ligadura de trompas, que se implantaba en ambulatorios de la seguridad social, en sólo 15 minutos y por un precio mucho menor, y supuestamente ofrecía resultados similares. La información ofrecida aseguraba estar fabricado con Titanio, pero la realidad para nosotras es que se nos ocultó la utilización de Níquel, un metal-pesado que puede producir graves reacciones y efectos secundarios, al igual que las fibras PET.

Estas denuncias provocaron en un primer momento que la compañía Bayer fuera variando los panfletos explicativos sobre Essure añadiendo algunos efectos secundarios, pero negándose a retirar este anticonceptivo del organismo de las afectadas ya que el beneficio para Bayer es más alto que el riesgo. En septiembre de 2017 Bayer retiró del mercado el anticonceptivo alegando problemas burocráticos, pero la realidad es que la retirada fue resultado de la organización de todas las mujeres que dimos un paso al frente para denunciar el negocio que Bayer había hecho a costa de nuestra salud.

Bayer contó con el beneplácito de las autoridades sanitarias (del gobierno central y de los distintos gobiernos autonómicos) que permitieron la utilización del sistema público de salud para la implantación de este método sin asegurarse si cumplía las condiciones ofrecidas y no representaba un peligro para la salud de las mujeres que quisimos tomar el control sobre nuestra maternidad.

La realidad para las mujeres portadoras de Essure fueron inacabables consultas y pruebas para acabar siendo diagnosticadas de menopáusicas, tuviéramos la edad que tuviéramos. Después de las primeras luchas, que pasáramos por quirófano para su retirada pero sin asegurar su retirada completa, y muchas afectadas no quedaron limpias y tuvieron que volver a batallar para lograr una segunda operación, o  seguir sufriendo y llevando restos de Essure en nuestro cuerpo y seguir sufriendo sus efectos. Las pocas afortunadas a las que no les aparecieron las dolencias de nuevo tras la primera operación, sin embargo, como todas desconocen como todas las secuelas y no han sido recompensadas de ninguna manera por todo el daño perpetuado.

La lucha es el único camino

Nuestra organización y movilización, participando en las manifestaciones y huelgas feministas del 8M, en los encuentros estatales, congresos y asambleas impulsados por plataformas como Libres y Combativas, el Sindicato de Estudiantes, sindicatos y movimientos sociales, difundiendo nuestra problemática, el reparto de panfletos y las movilizaciones, que convocamos, como la ya mencionada del 1 de julio de 2018, tuvieron como resultado que a los pocos días de esa movilización el gobierno del PSOE se viera forzado a recibirnos para escuchar nuestras reivindicaciones. El PP en su momento ni siquiera eso, rechazó totalmente nuestras peticiones.

Tras la reunión del 14 de septiembre de 2018 con las responsables de la AEMPS y la SEGO, se acordó elaborar una “Guía de Actuación para mujeres con problemas con Essure”. Dicha guía vio la luz un mes después con el visto bueno de las afectadas y con el compromiso de la entonces Ministra de Sanidad María Luisa Carcedo quién se comprometió a su implantación en todos los centros sanitarios del territorio, tanto en Atención Primaria como a nivel de las áreas especialistas y su obligado cumplimiento.

Como explicamos entonces, aquella primera reunión con el gobierno era un primer paso, una gran victoria que habíamos arrancado en las calles por la unión y la fuerza de las afectadas. Pero para que el protocolo se cumpliese, conseguir el resto de nuestras reivindicaciones y obligar a la Bayer y las autoridades a asumir plenamente sus responsabilidades, era clave mantener la unidad en la lucha del colectivo y seguir basándonos en nuestra organización y movilización en las calles.

Tres años después de la redacción de aquella guía, las autoridades sanitarias siguen sin garantizar a muchas afectadas la atención sanitaria que necesitamos, las secuelas derivadas por haber sido portadoras de Essure no han sido estudiadas, siguen sin tener en cuenta los problemas laborales que nos ha supuesto ya que somos mujeres trabajadoras, familias monoparentales cuyo único ingreso es el nuestro y nos hemos tenido que enfrentar a reducciones de salarios por las bajas médicas a consecuencia de nuestras dolencias e incluso la pérdida del puesto de trabajo.

¡Basta ya de invisibilidad! ¡Hay que recuperar la iniciativa!

Ante esta situación, las diferentes asociaciones y plataformas de afectadas deben exigir ya al gobierno de coalición PSOE-UP una reunión urgente para garantizar el cumplimiento y mejora de la Guía y que todas las necesidades sanitarias del colectivo son atendidas. La Ministra de Sanidad, Carolina Darias, y la de Igualdad, Irene Montero, deben poner fin a nuestro sufrimiento. Esto mismo hay que exigirlo a todos los gobiernos autonómicos.

Junto a ello hay que exigir que la Bayer sea castigada, obligada a indemnizar a las afectadas, reconocer su responsabilidad y multada por la administración, dedicando el dinero de esa multa a mejorar las condiciones de atención médica, psicológica y social a las afectadas.

Para lograr estas reivindicaciones y poner nuevamente la problemática sobre la mesa hay que retomar los métodos de la lucha que nos hizo conseguir la Guía, dar visibilidad a los problemas con Essure tomando acciones de difusión para exigir su cumplimiento. La experiencia nos ha demostrado que cuando conseguimos resultados es cuando nos movilizamos, denunciamos y generamos visibilidad y apoyo social a nuestras reivindicaciones.

El abandono de las movilizaciones y la presión sólo ha servido para que desde el ministerio se olviden de nosotras.

El primer paso debe ser recuperar la movilización unitaria de todas las afectadas.  Las dirigentes de las diferentes asociaciones y plataformas deben plantear un plan de lucha y reivindicaciones unitarias. Este plan debe recoger al menos las siguientes propuestas:

• Recuperar un plan de movilizaciones que dé a conocer nuestra situación y reivindicaciones, y que mantenga la presión sobre el Ministerio y los gobiernos autonómicos para obligarles a cumplir sus promesas, dar respuestas y exija una indemnización y reconocimiento de responsabilidades de la Bayer, que fueron quienes nos metieron en esta situación buscando el máximo beneficio a costa de nuestra salud. Hay que recuperar la iniciativa con concentraciones, repartos de hojas informativas, distintas acciones de protesta, etc.

• Vincularnos a las luchas de diferentes organizaciones y movimientos sociales: movilizaciones feministas y sindicales, en defensa de la sanidad pública, etc.

• Presentación de una demanda colectiva contra la Bayer y la administración exigiendo que a todas las afectadas por el anticonceptivo Essure se nos garantice la retirada del mismo de forma gratuita, segura y a cargo de la seguridad social, una investigación seria de los posibles efectos secundarios, el reconocimiento por parte de Bayer y el Ministerio de Sanidad de sus responsabilidades y una indemnización económica, ya que muchas de nosotras hemos sufrido la pérdida de nuestro puesto de trabajo o cuantiosas pérdidas económicas a causa de esta situación.

• Mantener la movilización hasta conseguir estas reivindicaciones.

• Nuestra lucha está vinculada directamente con el machismo y con la denuncia de la voracidad de multinacionales capitalistas como Bayer y la doble opresión que sufrimos como mujeres y como parte de la clase obrera. Solo denunciando claramente a los responsables y vinculándonos al resto de compañeras y compañeros que luchan contra el machismo y el capitalismo conseguiremos doblegar a la Bayer y lograr que el Ministerio de Sanidad e Igualdad nos den soluciones reales a nuestros problemas.

¡Las Ministras de Sanidad e Igualdad deben atender inmediatamente las reivindicaciones de las afectadas por Essure!

¡Es el momento de que las afectadas nos unamos y luchemos para lograr justicia!

[1] Entre los efectos secundarios que padecemos las afectadas por Essure se encuentran inflamaciones de vientre, grandes hemorragias, bajada de la regla 2 veces entre 15 y 16 días, náuseas, depresión, cansancio crónico, trastornos digestivos, migrañas, mareos, fibromialgia, prolapso de útero...